SELINA OTERO - VIGO
En pleno torbellino de recortes de plantilla y bloqueo de inversiones en el sector textil gallego, con firmas de prestigio internacional con dificultades para afrontar la actual crisis, Pili Carrera desafía a la recesión con un ambicioso plan de expansión. La empresa nacida en Vigo en 1963, referente en moda infantil, inauguró ayer una tienda en Moscú, iniciativa que completará con otros tres establecimientos en el país.
Madrid es otro de los objetivos, donde ultima la construcción de su local en la calle Claudio Coello. Más tarde llegarán los países árabes y Angola, "dos mercados que demandan ropa infantil de calidad".
"El mercado ruso es muy exquisito en cuanto a lo último en tendencias, igual que Italia. A través de un acuerdo con una sociedad rusa, que puso mucho interés en nuestras colecciones, hemos podido explorar ese nicho y ubicarnos allí, en un centro comercial en pleno centro de Moscú. Tenemos otras tres ubicaciones para completar nuestra presencia en el país, aunque nos llevará unos meses", explica Pili Carrera que, junto a su marido Bienvenido Carrera, llevan cuatro décadas dedicados a la producción y venta de ropa para niños. A lo largo de su trayectoria diversificaron su actividad: además de canastilla, ropa para bebé y para niños, la firma viguesa amplió su catálogo con la una línea premamá, otra de cosmética infantil, puericultura, elementos de decoración y mobiliario.
"Continuamos con la distribución iniciada hace tres años en los almacenes Harrods de Londres y estamos activos en más de 800 puntos de venta multimarca. Nuestra presencia en el extranjero abarca tiendas en Estados Unidos, México, Portugal y ahora Moscú. Hemos incrementado nuestro porcentaje de negocio en el extranjero, con un 20% más en volumen total de ventas", cuenta la propietaria de la compañía, quien asegura que, ante una crisis, se debe apostar por aumentar las posibilidades y explorar nuevos mercados.
"La tienda de Madrid está a punto de terminarse. En cuanto a las posibilidades en el mercado árabe, es muy curioso comprobar el interés que ponen y la importancia que le dan a los tejidos. En las misiones comerciales nos dimos cuenta de que son muy quisquillosos y exigentes con la calidad", añade Carrera.
Italia es uno de los Estados que más demanda punto infantil gallego. "Todas nuestras colecciones son de fabricación nacional y este punto es muy valorado en el extranjero, sobre todo en el mercado italiano, donde contamos con una amplia cartera de clientes. En los últimos años, para atender la demanda, nos vimos obligados a adaptar las instalaciones. Desde nuestro centro de producción de Mos, con máquinas de última generación, hacemos I+D en tejidos", sostiene la empresaria, quien recuerda sus inicios, cuando sólo vendían en Vigo y su área de influencia. "Ahora servimos a la tercera generación de nuestros primeros clientes. Es cierto que atravesamos un momento crítico, con menos consumo y falta de liquidez. Aún así, hemos optado por ampliar mercados en el extranjero", concluye.