SILVIA CAMESELLA - VIGO
El director argentino Juan José Campanella, que ha recibido el Oscar a la mejor película de habla no inglesa por “El secreto de sus ojos”, guarda un vínculo con la emigración gallega. Su largometraje “Luna de Avellaneda” (2004) aborda el tema de los clubes sociales fundados en los años sesenta por emigrantes, sobre todo gallegos e italianos, que llegaban a Argentina en busca de trabajo. José Luis López Vázquez encarna el papel de uno de los tres fundadores del Club Social y Deportivo del bonaerense barrio de Avellaneda, un lugar que surge en 1959 como punto de reunión y vía de escape para los recién llegados a Argentina.
En los años sesenta, el club vive su momento álgido, sin embargo, cuarenta años después, el local atraviesa una aguda crisis, como si fuese un reflejo de la situación que vive el propio país argentino. Al igual que “El secreto de sus ojos”, “Luna de Avellaneda” está protagonizada por Ricardo Darín, actor fetiche de Campanella. El artista paraguayo interpreta a Román Maldonado, un antiguo socio del club que junto al resto de compañeros se debate entre vender el local para convertirlo en un casino o reencontrarse con los sueños que perseguían los fundadores del club.
De este modo, Juan José Campanella convierte a los clubs sociales en un símbolo de Argentina que analiza las transformaciones del país a través de los cambios que han sufrido estos locales durante los últimos años. “Los problemas del club son un espejo de los de nuestra historia, porque el club es nuestra historia”, comentaba Campanella en una entrevista sobre el filme.
A 50 metros de Lugo
La vinculación del director Campanella con la emigración española no resulta muy lejana. Su abuelo materno, Julio Quintana, nació y trabajó durante años en Mousende, un municipio de Taramundi (Asturias), situado a menos de cincuenta metros de la frontera con Lugo. Quintana decidió emigrar como tantos otros compañeros a Latinoamérica y su historia inspiraría el núcleo argumental de la serie Vientos de agua, rodada en el Principado por el cineasta argentino.
Con “Luna de Avellaneda”, Campanella aborda de nuevo el tema de la emigración pero con un significado intrínseco: mostrar la decadencia de su país.