JAVIER FRAIZ - OURENSE
El nivel de vigilancia del menor tutelado por la Xunta debido a su obesidad es hoy más relajado que cuando ingresó, el pasado 1 de diciembre, en el centro de menores de A Carballeira. Desde hace más de una semana, puede pasar las noches en compañía de sus familiares, de modo que su estancia bajo el control de los trabajadores sociales del centro queda reducida a la exigencia habitual de un centro de día, tal y como adelantó este periódico en su edición del 29 de diciembre.
Las condiciones de tutela permitían un régimen abierto de internamiento, por lo que el menor ha pasado los fines de semana con su familia disfrutando además, al igual que el resto de escolares, de las vacaciones que establece el calendario, como sucedió en Navidad. La Xunta autoriza, tras dos meses de ingreso en A Carballeira, que el niño pernocte en casa porque "su evolución está siendo muy favorable", conforme reconocían ayer fuentes del centro tutelar.
El menor continúa sometido a estudios físicos y alimentarios. Los trabajadores del centro que depende de la Consellería de Benestar, varían con frecuencia el régimen del menor, para fomentar hábitos de nutrición equilibrada y estabilizar su peso. El niño, que llegó a pesar 83 kilos cuando tenía sólo cinco años, presenta una mejoría constatada en los informes que, con carácter diario, realizan los trabajadores sociales de A Carballeira. La Xunta no prevé un plazo inmediato para levantar la tutela sobre el menor. "Podría pasar un mes, dos o seis", afirman desde la Administración.