R.C.
Con la idea del Mundo al revés en sus cabezas, varios han sido los arquitectos en distintos países que han invertido los principios básicos de su profesión para empezar la casa por el tejado. Aburridos del orden convencional de las cosas o ávidos de reconocimiento, de sus cabezas han salido algunas de las viviendas más curiosas construidas boca abajo.
Las mejores las acaba de recopilar el portal www.weburbanist.com, en una lista tan nutrida como sorprendente.
Una de las casas más llamativas es la que alberga el restaurante "Sakasa", en la ciudad japonesa de Matsumoto. Su llamativo tejado rosa y su inusual inclinación de 135 grados, la han convertido en la atracción turísitca de la ciudad.
Otras, como la casa "WonderWorks" en Florida, o la Casa Katmandú, en Mallorca, fueron concebidas como parque de juegos y museo-espectáculo respectivamente, y permiten a los visitantes comprobar cómo es el Mundo boca abajo también en su interior.
Aunque quizás la vertiente más innovadora de esta peculiar concepción de la vivienda es la que ha intentado explotar la idea del Mundo al revés más allá del mero interés comercial. Algo así intentó el escultor Dennis Oppenheim, que concibió una iglesia cuyo pináculo apunta al suelo como alegoría de la lucha contra el mal, o como el empresario polaco Daniel Czapiewski, que ordenó construir una casa de madera con el techo en el suelo para criticar los desmanes del sistema comunista.
Tal vez no sean más confortables que las casa normales ni su carga metafórica haya sido suficiente para inspirar la reflexión que sus creadores buscan en los espectadores, pero de lo que no cabe duda es de que sea como sea, sus imágenes han logrado dar la vuelta al mundo.