VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
El "domingo corredoiro" abrió la puerta hacia ese Entroido que tiñe toda la provincia de Ourense con un colorido especial. Así, en la jornada de ayer hicieron acto de presencia los protagonistas de una tradición ancestral muy marcada por estas tierras, que tiene su proyección en el denominado "triángulo mágico" que conforman las localidades de Xinzo, Verín y Laza. La aparición de las primeras "pantallas", referencia de Xinzo, a la espera de los "cigarróns" de Verín y los "peliqueiros" de Laza, suben el termómetro de la fiesta, a pesar de las inclemencias climatológicas.
Toda una fiesta con guión escrito y partitura por interpretar. El Entroido recorre toda la provincia de Ourense, aunque tiene su epicentro festivo en las localidades de Xinzo, Verín y Laza, que conforman ese singular "triángulo mágico", en el que las "pantallas", los "cigarróns" y "peliqueiros", se convierten en los principales protagonistas.
Ayer fue el domingo corredoiro, antesala de ese festín de disfraces, y en la tierra de A Limia hicieron acto de presencia las primeras "pantallas" con esa careta que le distingue y con un traje que combina el blanco y el rojo con el que recorren las calles al ritmo del golpeo de las "binchas" que llevan en ambas manos.
Los que también se concentraron en la plaza del Concello de Verín fueron los "cigarróns", aunque la afluencia será masiva en los días grandes que están por llegar y que convierten a esta villa ourensana en lugar de visita obligada para disfrutar del Entroido.
Al igual que las "pantallas", los "cigarróns", en su primera aparición, dejaron su tarjeta de visita: mucho ruido y el restallar de látigos purificadores dedicado a todos aquellos "infieles" que se encuentran por el camino.
En el municipio de Xinzo, la presencia del "Meco" en la plaza mayor, después de que fuese colgado en la noche del sábado después de la procesión –en la que no faltaron las vestimentas elaboradas con paja–, se convirtió en todo un símbolo festivo. Por las calles circulaban los más variopintos disfraces, algunos de lo más creativos y con ese colorido que acaba por enganchar a los muchos visitantes que acudieron y los que están por llegar.