A.M. - VIGO
Catedrática en Filosofía y doctora en Educación Sexual, Mercedes Oliveira, Chis, imparte desde hace casi 20 años cursos en institutos y talleres en asociaciones vecinales. Acaba de recibir el Premio Irene del Ministerio de Educación por su libro de materiales y recursos educativos en esta materia.
–El 84% de las mujeres gallegas se consideran “satisfechas” con su vida sexual según la última encuesta del Círculo de Estudio de Anticoncepción. ¿Se ajustan esos datos tan positivos a la realidad?
–Desde luego en las adolescentes, no: su vida sexual es insatisfactoria y nunca se ajusta a sus expectativas. Pensaban que sería más bonito y gratificante y luego se dan cuenta de que la mayoría de los chicos sólo busca una relación coital rápida.
–¿Qué buscan las chicas más jóvenes?
–La mayoría tiene miedo al coito por los embarazos y el dolor y quieren más juego, preliminares, estimulación... algo que no encuentran en estas relaciones. Veo un desacuerdo en estas relaciones que, habitualmente, lleva a las chicas a hacer concesiones ante la insistencia de ellos.
–La educación sexual tiene mucho que hacer ahí.
–Solemos enfocar la educación sexual hacia la prevención de embarazos, pero también es importante que les demos claves para plantear la sexualidad desde el deseo. Aún hay muchos mitos por desmontar.
–Y en las mujeres de más edad, ¿cómo percibe la situación?
–Parecida, pero aquí es más grave porque nos encontramos en las mujeres un sentimiento de culpabilidad por no disfrutar o no querer practicar el sexo. Es habitual que finjan el orgasmo para que su pareja disfrute.Es un problema que no se habla mucho y cada mujer piensa que sólo le sucede a ella.
–La sexualidad no deja indiferente a nadie.
–La sexualidad lo invade todo y todos tienen miedo de ser diferentes cuando, en realidad, hay mil maneras de vivirlo.