ÁGATHA DE SANTOS - VIGO
Javier Quintana, presidente de la Asociación Viguesa contra el Ruido, aplaude la sentencia del Tribunal Supremo (TS), aunque entiende que las penas deberían incluir la retirada de la licencia del negocio para evitar que éste continúe con la actividad que ha provocado el delito de lesiones.
–El TS ha tipificado el ruido como un delito de lesiones. ¿Cómo valora esta sentencia?
–Confirma lo que venimos denunciando desde hace años: que el ruido es perjudicial y es un paso más en una lucha que empezó hace muchos años “unos locos con sensibilidad extrema”. Ahora, con el aumento de denuncias contra el ruido parece que los sectores van concienciándose, aunque el sector de la hostería hace lo que le da la gana. Este tipo de sentencias deberían ir más allá para impedir, como ya ha pasado, que el dueño reabra el negocio cuando cumpla la pena. Además de la condena de cárcel, debería ir acompañada de la retirada de la licencia del local.
–En 2008 el Concello de Vigo aprobó una ordenanza contra el ruido. ¿Qué balance hace?
–Lo único que hizo el Ayuntamiento fue declarar 33 calles como zonas acústicas saturadas e impedir que se abrieran en ellas más locales de ocio, algo que sólo corroboraba lo que todo el mundo sabía. Pero esto no soluciona el problema y por ello pedimos medidas correctoras.
–¿Qué medidas proponen?
–Rebajar el límite de emisión acústica de 30 a 25 decibelios, adelantar el horario de cierre de los locales y regular el tráfico porque de poco sirve declarar que son zonas saturadas acústicamente.En Vigo hay vecinos que soportan más de 40 decibelios, lo que es una infracción muy grave. Y la multa es de 2.000 euros, lo que para un local no es nada.