A. DE SANTOS - VIGO
La teoría de la evolución también influyó en la literatura y éste es el tema de la conferencia que esta tarde (20.30 horas) cierra el ciclo "Darwin, navegando en el Beagle" del Museo del Mar de Galicia en Vigo. El ponente será Eduardo Gallego Arjona (Cartagena, 1962), doctor en Biología y profesor titular del departamento de Biología Vegetal y Ecología la Universidad de Almería, quien sostiene que el pesimismo mecanicista de los escritores naturalistas como Émile Zola, que defendían que el ser humano se rige por leyes naturales de las que no puede escapar, está marcado por el darwinismo, que también está presente en literatos españoles como Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós. Pero la teoría sobre la evolución también marcó la literatura de ciencia ficción, que la empleó para crear utopías y para especular sobre ella "muy brillantemente", según Gallego.
El científico y novelista –ha ganado varios premios literarios por las obras de ciencia ficción que firma junto a Guillem Sánchez– asegura que la teoría del origen de las especies de Darwin cambió la mentalidad de la sociedad y que en gran parte, ésta fue aceptada por la gran calidad literaria del naturalista británico. "Darwin era un excelente escritor", asevera Gallego.
Al biólogo cartagenero no le sorprende que más de cien años después, la teoría de la evolución continúe negándose por parte de las religiones. "Para una persona religiosa es desolador explicar cómo el mundo es tan complejo sin la necesidad de recurrir a un creador", afirma. Tampoco que esta teoría se haya aplicado aspectos sociales, algo que por otra parte considera "un sin sentido", pero que ha servido como argumento para los movimientos más dispares, desde el nazismo al marxismo.
"Hace siglos, se echaba mano de la religión para dar explicación y justificar ciertas situaciones. A medida que ésta fue perdiendo lustre y la ciencia fue ganando terreno, fue la ciencia la empleada para justificarlo casi todo", alega.