M.V. - SANTIAGO
Tres semanas después del inicio oficial del Año Santo, la Xunta abrió ayer la caja de los truenos para denunciar la actitud "triste, lamentable e inconsciente" que ha adoptado el Gobierno central ante un evento en el que Galicia ha depositado grandes expectativas. El "escaso apoyo" a la programación del Xacobeo y la falta de "colaboración real" para convertir la cita en un "éxito colectivo de España" demuestran, en palabras del conselleiro de Cultura, Roberto Varela, que Galicia "está siendo discriminada" por el Ejecutivo. "Es triste que en pleno Año Santo estén previstas más actividades en la ciudad de Toledo que en toda la comunidad gallega", dijo el conselleiro durante una conferencia en el Fórum Europa en A Coruña.
Aunque hace apenas una semana el gerente del Xacobeo, Ignacio Santos, ya reconocía su malestar con el Ministerio de Cultura por su falta de apoyo económico al evento, la programación cultural prevista por el Gobierno durante la Presidencia española de la UE parece haber sido la gota que colmó el vaso. Al respecto, Varela lamentó que durante el primer semestre del año tan sólo se vaya a celebrar un acto en Galicia, una decisión que desde su punto de vista pone de manifiesto la "falta de visión estratégica" y la "inconsciencia" del Gobierno de Zapatero a la hora de planificar el calendario de actos culturales durante la Presidencia española de la UE. "No quiero pensar que hubo otros criterios espurios tras esta planificación", añadió.
El malestar de la Xunta se ha traducido incluso en una protesta formal ante el Ministerio de Cultura. El propio Roberto Varela explicó que en sus dos últimos encuentros con la ministra Ángeles González-Sinde se "quejó" por este hecho al entender que el Gobierno ha dejado pasar "una oportunidad única" para el crecimiento de Galicia y de España al no apoyar "más decididamente la programación del Xacobeo 2010". "Enriquecer la programación cultural gallega significaría potenciar un crecimiento económico interregional y sumar para el conjunto de España", explicó el conselleiro.
Las críticas de Varela al papel de la Administración central fueron recibidas con sorpresa por parte del PSdeG, que a través de su portavoz de Turismo, María Quintas, acusó a la Xunta de "eludir sus responsabilidades" acusando al Gobierno "de su propia ineficacia de gestión en la conmemoración del Xacobeo". En esta línea, lamentó que Alberto Núñez Feijóo "trate al Xacobeo como un festival" porque, dijo, "va camino de convertirlo en una oportunidad perdida para Galicia".
Sin precedentes
Esta es la primera vez que en pleno Año Santo se hace pública una queja de la Xunta al Gobierno por su falta de apoyo en la programación y promoción de la cita. Al contrario, desde que en 1993 el Gobierno de Manuel Fraga consiguió relanzar la popularidad de la ruta jacobea con una gran campaña para promocionar el Año Santo, las sucesivas Administraciones central y autonómica habían trabajado en aparente sintonía.
2010, sin embargo, parece llamado a ser el Xacobeo de la polémica. Y es que los últimos reproches de la Xunta al Gobierno no son el único frente abierto en torno a esta celebración. La crítica unánime del gobierno municipal de Santiago –incluido el grupo del PP– a la desaparición de cualquier referencia a la ciudad en la campaña de promoción del Xacobeo diseñada por la Xunta también se ha convertido en motivo de polémica y de debate político. Preguntado por las críticas al papel secundario que se le está dando a la capital, Roberto Varela las calificó de "injustas, incorrectas y absurdas" ya que, desde su punto de vista, Santiago es "la protagonista indiscutible de la película y el resto de Galicia, el escenario". En este sentido reconoció que el Xacobeo es un "fenómeno gallego" y que la campaña está basada en Galicia como concepto, como país, pero "más de 10 millones de euros de los fondos de programación se destinan a Santiago" que, añadió, "absorberá entre el 60 y el 70 por ciento de todas las actividades y congresos" de este año.
Varela explicó, además, que la capital albergará algunos de los eventos "más importantes" de la celebración e insistió en que "no se puede dejar de lado al resto de Galicia", motivo por el que se optó por promover un Xacobeo "desestacionalizado y descentralizado".