REDACCIÓN / SANTIAGO
El presidente del PP, Mariano Rajoy, visitó ayer, junto a su esposa, Elvira Fernández, y sus dos hijos la catedral de Santiago, por cuya Puerta Santa entró antes de cumplir con la tradición de abrazar al Apóstol. Vestido de manera informal, el líder de la oposición saludó a otros peregrinos en la entrada del templo y guió a su familia en esta visita privada. Incluso ayudó a su hijo menor a abrazar al Apóstol, ya que el niño no alcanzaba.
Rajoy invitó "a todo el mundo" a peregrinar a Santiago y a abrazar al Apóstol en el recién estrenado Año Xacobeo 2010. El líder "popular" explicó que visita la catedral compostelana con asiduidad, aunque reconoció que ésta es una ocasión, "especial". "No volverá a haber Año Santo hasta dentro de once años", recordó el político gallego.
"Aprovecho, como santiagués, para recomendarle a todo el mundo que venga aquí, a ganarse el Jubileo o simplemente a estar en Santiago", proclamó el presidente del PP.
Mariano Rajoy subrayó que el Xacobeo "es muy importante para los católicos y para todo el conjunto de los gallegos", pues "se espera que venga mucha gente" a Galicia. Asimismo, invitó a todos los peregrinos y visitantes a que "disfruten de Santiago, de su catedral y sus monumentos", ya que se trata de "una ciudad con mucha historia, mucha cultura, solera y tradición, y también futuro".