AGENCIAS - LONDRES
El conglomerado estatal Dubai World, que a finales del pasado mes de noviembre solicitó una moratoria de seis meses en el pago de las obligaciones de algunas de sus filiales, podría verse forzado a desprenderse de algunos de sus más representativos activos internacionales, incluyendo el Cico del Sol y el transatlántico "Queen Elizabeth 2", en el marco del proceso de reestructuración de su deuda, que asciende a 26.000 millones de dólares (17.538 millones de euros), según reconoció un alto funcionario dubaití, quien negó que el Gobierno del emirato árabe estudie realizar a su vez desinversiones para respaldar al holding.
El responsable de Finanzas de Dubai, Abdulrahman al-Saleh, admitió que en el marco del proceso de reestructuración de la deuda de Dubai World, el holding podría verse forzado a vender algunas de sus inversiones en el extranjero. "No hay nada que impida la venta de estos activos", manifestó Saleh a la cadena de televisión Al Jazeera, aunque precisó que el Estado no se desprenderá de activos para contribuir a la reestructuración de la deuda del holding.
El objetivo principal de este proceso de reestructuración es garantizar la supervivencia de Dubai World, que recurrió a un fuerte endeudamiento para financiar su expansión internacional, señala el diario económico Financial Times.
"Es prematuro anunciar los planes ahora, pero la meta principal es que Dubai World continúe en el futuro como una empresa con una nueva estructura para enfrentar sus retos", indicó al-Saleh, aunque no ofreció más detalles.
El Gobierno de Dubai no ha ofrecido garantías explícitas a Dubai World o a las compañías pertenecientes a la Corporación de Inversiones de Dubai, que incluye Emirates airline, Dubai Duty Free y una participación en el promotor inmobiliario Emaar Properties. Asimismo, el periódico apunta que tampoco se espera que Dubai Holding, que agrupa los intereses del soberano dubaití, Sheikh Mohammed bin Rashid Al Maktoum, cuente con respaldo público.
Fuentes financieras conocedoras de la situación indicaron al Financial Times que Dubai World había sugerido a sus acreedores que sería capaz de cumplir sus obligaciones de refinanciación mediante la venta de algunos activos ante la mejoría experimentada por los mercados.
La venta de algunos de los activos principales de Dubai World marcaría un cambio en la posición del endeudado conglomerado, que en varias ocasiones descartó la idea de desprenderse de partes de su imperio global aun cuando sus problemas financieros se agravaron en el último año. Esa idea comenzó a cambiar la semana pasada cuando la empresa dijo tersamente que su reestructuración incluiría analizar diferentes opciones para reducir su deuda incluida la venta de activos. Sin embargo, el holding estatal anunció la semana pasada que no planea incluir en este proceso de reestructuración sus filiales Istithmar y DP World.