ELENA OCAMPO
Cabinas de bioseguridad, ventanas clausuradas, doble puerta esclusa –ya instalada durante la gripe aviar–, pintura especial lavable, filtros de aire Hepa (del inglés, "recogedor de partículas de alta eficiencia") y un sinfín de detalles convierten unos treinta metros cuadrados en un búnker contra las similares cadenas de letras y números con las que se nombran los distintos tipos de gripe. En ese escenario se libra una batalla: las últimas técnicas y aparatos de biología molecular luchan por desentrañar los secretos de los microscópicos virus que declararon la guerra al mundo en forma de pandemia. De la última, la gripe A, no se tuvieron virus vivos "hasta que no demostró que no eran peligrosos". Es el laboratorio de Microbiología del hospital Meixoeiro, que se convirtió en centro de referencia para el diagnóstico de la gripe A en Galicia y por donde pasan casi un millar de muestras al mes.
Gripe A, B, C o trece clases de virus respiratorios. Allí viven, en una especie de cautiverio investigado que los médicos denominan "cultivos", pero sobre todo se interesan en el aspecto contrario: cómo se mueren. El objetivo es que, a partir de ahora, otros centros gallegos compartan el trabajo de diagnosticar y este laboratorio especializado de Vigo quede sólo para estudiar –entre otras cosas– cómo reacciona el nuevo virus y resiste ante los medicamentos que se aplican.
Del mismo modo que Noruega anunció el hallazgo anteayer de una mutación grave del virus H1N1 y las autoridades sanitarias de EEUU detectaron ayer cuatro casos de gripe A resistentes al antiviral Tamiflu –que también podrían ser una mutación contagiosa entre personas–; si algo así pasase en Galicia, se detectaría en este centro de Vigo.
¿Por qué tienen cepas de virus vivos? Aislar los virus vivos es la forma de conocerlos con total seguridad pero es lo excepcional, sólo en caso de dudas, explican en el servicio. Éste ha recibido una carga de trabajo y de responsabilidad "enorme" desde que trabajan como centro de referencia. Desde el mes de julio a esta semana recogieron 3.920 muestras, de las que 1.214 procedían del Complejo hospitalario de Vigo y de ellas un 32% –unas novecientas– dieron positivo en gripe A.
La Consellería de Sanidade contrató a un técnico especializado en laboratorio, un microbiólogo y pidió más aparataje especializado para responder a ese mayor número de muestras al día, que fueron in crescendo al tiempo que los resultados positivos. Era lo que aconsejaba el aumento de trabajo. Ahora, el jefe de servicio de Microbiología, Julio Torres, espera que se incluyan seis laboratorios de ciudades gallegas, para ayudar en los diagnósticos.
"El grado de conocimiento que está haciendo del de la gripe va a dar un salto cualitativo". Los recursos utilizados han sido altísimos y afortunadamente esta gripe ha resultado de muy poca mortalidad; pero los medios se emplearon antes de saber el grado de incidencia que iba a tener el virus y por eso creo no fue irresponsable el gasto que se hizo", explica el profesional en relación a las críticas de que se ha invertido demasiado. La experiencia que se tenía sobre los virus de 1918, 1957 y 1968 indicaba que había vuelto "con mayor capacidad de matar", reconoce.
Junto al jefe de servicio, trabajan a diario mano a mano la responsable del Laboratorio de Virología, Isabel López Miragaya –encargada de los cultivos–, la responsable de la sección de Biología Molecular, Sonia Pérez Castro, el Microbiólogo, Jonathan Fernández y la técnico Olaia Touza.