M.M. - VIGO
La Cabra Mecánica fue la encargada de caldear el ambiente y Fito & Fitipaldis echaron el resto en una noche que congregó a miles de personas en el Instituto Ferial de Vigo., donde se colgó el cartel de "entradas agotadas". Allí, rememorando la gesta de hace tres años, Fito y sus ocho músicos levantaron la voz, los brazos y los pies del auditorio desde los primeros acordes.
Llegaron precedidos de un corto basado en sus figuras en dibujos animados y empezaron cantando a las ventajas de hacerse viejo así como a perderse en el cruce de palabras de "Antes de que cuente diez". Sin embargo, su público no se quiso perder en ningún cruce para seguir cada rif, cada verso de uno de los grupos más queridos en Galicia.
Los vascos presentaron su último disco Antes de que cuente diez; pero por supuesto recordaron temas de anteriores álbumes como Por la boca vive el pez o Lo más lejos a tu lado.
Alberga Fito Cabrales (voz y guitarra) el don de la metáfora, de las letras sentidas y de la música que se pega al cuerpo. "Soldadito marinero" o "La casa por el tejado" dan lecciones de vida, de como coser el alma o afrontar los amores que emocionalmente debieran estar prohibidos para la salud de cada uno.
La Fitoterapia con descargas de rock y blues había cargado las pilas de los asistentes en el Coliseum de A Coruña el viernes y, ayer, volvió a llenar de enegía positiva al público que optó por el Ifevi.
¿Quién dice que el rock ha muerto? El directo impoluto, duro, añejo pero cautivador de "Fito & Fitipaldis" demuestra que el rock sigue vivo y entre las nuevas generaciones que saben agradecer las letras desde el corazón. El concierto de ayer fue de esos para guardar en la memoria.