RAFA LÓPEZ - VIGO
La escritora y periodista Irene Lozano señaló ayer en el Club Faro que “la izquierda debería tener una voz propia en esta crisis, contener los excesos del capitalismo”. Para la columnista de “ABC”, premio Espasa de Ensayo 2005, desde la caída del Muro de Berlín la izquierda “se ha resguardado de sus propias ideas y está desempeñando un papel triste, en la medida en que no está haciendo ningún papel”.
Tras una brillante presentación por parte del profesor de Filosofía Enrique Prado, Irene Lozano abordó la falta de ideas de la izquierda en la crisis actual y la pérdida de influencia de los partidos de izquierda en las últimas décadas, centrándose en España y en Europa.
Destacó que la izquierda ha abandonado sus propias ideas y ha abrazado las ajenas, y puso como ejemplo un titular de la prestigiosa revista “The Economist”, que describió al presidente Zapatero como “un socialista con imaginación liberal”.
Aludió a Norberto Bobbio para destacar que la izquierda ha llevado a cabo “políticas erráticas que laminan la que ha sido la estrella polar que ha mirado siempre, la igualdad”.
Entre esas políticas citó la medida del “cheque-bebé”, y razonó que no tiene sentido dar 2.500 euros tanto a las madres que cobran 500 euros al mes como a las que perciben 5.000. Además, cuestionó la afirmación de Zapatero de que “bajar impuestos es de izquierdas”.
Irene Lozano (Madrid, 1971), que es autora del ensayo “Lecciones para el inconformista aturdido en tres horas y cuarto por un ensayista inexperto y sin papeles” (editorial Debate), denunció también que la tradicional trayectoria igualitaria e internacionalista de la izquierda choca con su alianza con el nacionalismo, ideología que hace hincapié en la diferencia.
De la anuencia de cierta izquierda con los desmanes del capital puso como ejemplo las Sicav, instituciones de inversión colectiva que gozan de importantes ventajas fiscales, y que suelen ser creadas para que las grandes fortunas paguen los menos impuestos posibles. “Las forman un rico y 99 mariachis: por aquello de que con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero”, bromeó Irene Lozano. La ensayista lamentó que el PSOE acordase con otros partidos que estas instituciones fueran revisadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que no ha realizado inspecciones desde entonces.
Para Irene Lozano, la izquierda “deja hacer al capital lo que le da la gana y pone en práctica politiquillas de izquierda para disimular”. Así, denunció la inacción de la izquierda española ante la especulación inmobiliaria y financiera en la que ha estado basada la economía española antes de la crisis, y aludió al informe Foessa para poner de manifiesto que las desigualdades sociales han aumentado en los últimos años.
“Los gobiernos de izquierda y de derecha han hecho lo mismo ante la crisis”, dijo la conferenciante, que equiparó las políticas del primer ministro británico, Gordon Brown, y de la canciller alemana, Angela Merkel, consistentes en rescates bancarios y ayudas públicas a la compra de automóviles.
Tipología
A lo largo de su conferencia, Ia autora de “Lenguas en guerra” esbozó una pequeña tipología de los izquierdistas. Los “lunáticos” serían aquellos que continuaron abrazando el marxismo en 1990 como si no hubiese caído el Muro de Berlín. Los izquierdistas “sensacionalistas” son los que “agitan las emociones de la izquierda sin poner en práctica sus políticas ni molestar el poder económico”. En este último marco situó las leyes de Igualdad y de Dependencia impulsadas por el Gobierno socialista, pero imposibles de poner en práctica por falta de dinero público.
¿Qué puede hacer la izquierda para recuperar la voz y las ideas? Irene Lozano abogó por rescatar la igualdad como principio fundamental de la izquierda; fomentar la idea de progreso humano y poner en valor la idea ilustrada de “desesclavizar al ser humano”.
Aconsejó también luchar contra las desigualdades entre países, ya que “la globalización [de los derechos humanos] es lo más de izquierdas que hay”.