REDACCIÓN - TUI
No le deben envidiar nada a los nombres más renombrados del funky mundial. Ayer, en el Area Panorámica de Tui tuvieron una puesta de largo teatral, escenificada, incluso glamurosa. La ocasión lo requería. La mejor banda en directo de Galicia (según los premios Maketón Estrella Galicia) grababa en directo ante medio millar de personas su segundo disco, Muchas noches, buenas gracias. Decenas y decenas de personas quedaban fuera del recinto sin entrada perdiéndose el apoteósico comienzo con el tema "Phantomatic".
Sobre el escenario, Seilaesencia, Juanma Ons, Sutta, Brian Moure, Vitorio, Nata Estévez, Charlie Hermida y Frans Banfield. Este último junto a la rapera Seilaesencia (ella aportó la vibración hip hop en algunos temas) fue la voz de la noche acompañada de músicos de gran onda expansiva como Andy Chango, Nillo de Pacífico, Pablo Novoa o el mismo Ariel Rot.
Considerado como un "maestro" por Banfield, la aparición de Ariel Rot fue uno de los momentos más aguardados por el público durante la noche. Con él, interpretó el tema "No pibe"; mientras que la colaboración con Andy Chango fue "Mañana rara".
También hubo una gran conexión con los asistentes en las butacas cuando actuaron varios integrantes de Licor Café –donde también se integra Seilaesencia– como Valda, El Puto Koke y Wöyza. Soul, funky y hip hop convergieron en este momento de la noche refrendados por los aplausos del público.
En total, fueron casi veinte temas que ofrecieron detalles del nuevo disco de Phantom Club así como actualizaciones de canciones del anterior álbum, Funksiona, que sonó magistral en el teatro tudense.
El concierto de ayer servirá también, una vez se publique a finales de invierno el DVD, para disfrutar de la emoción del tema compartido entre Nillo de Pacífico y Banfield, un dueto que ya asombró en su momento en un concierto en La Casa de Arriba de Vigo, unidos únicamente por sus voces.
Otro momento especial fue la interpretación de "Estado de bienestar" de su primer disco; para acabar la noche con "Funkytown", del último álbum, momento en el que los telones negros, las cuatro pantallas de plasma y la gran bola de espejo sobre la batería se despidieron de los músicos y el público con un ´hasta pronto?.