AMAIA MAULEÓN - VIGO
En una historia muy reciente, las mujeres tuvieron que abandonar sus sueños, silenciar sus voces y pensamientos para convertirse, simplemente, en “señoras de”. El Teatro Principal de Santiago se llenó ayer de emociones y recuerdos en el estreno del documental de Patricia Ferreira que, con este título, recoge los testimonios de varias generaciones de mujeres gallegas que retratan toda una época. “Señora de” fue recientemente galardonado en el Festival Internacional de Cine de Valladolid.
Las protagonistas de esta cinta son mujeres de distintas clases sociales y con distintos tipos de educación. Mujeres de campo, de mar o de interior que hablan por primera vez ante una cámara de unas formas de vida que, en muchos aspectos, hoy resultan intolerables. Entre estas mujeres se encuentran tres viguesas: Romana San Luis, Segunda Portabales y Concepción Gómez.
Segunda se animó a participar en el documental gracias a su nieta Tamara, licenciada en Historia. “Ella siempre se ha interesado mucho en que le contase mis recuerdos; lo anotaba todo en un cuaderno y luego lo presentó para un trabajo de la universidad”, explica.
Esta viguesa, que roza los 80 años, estaba ayer nerviosa ya que iba a ver por primera vez el documental. “Me da un poco de vergüenza”, confesaba. “Espero que los que han hecho esta película tengan mucha suerte porque es una buena idea que los jóvenes conozcan todo lo que vivimos los mayores”, asegura. Segunda relata en el documental parte de su vida entre Bouzas y Alcabre, una vida marcada “por la miseria, el hambre y la necesidad”, resume. “Ojalá hubiera podido estudiar, me habría encantado ser profesora”, comenta. También rechaza la “poquísima información que teníamos sobre los temas sexuales; vivíamos en una completa ignorancia y todo era pecado y miedo”.
Romana, la primera abogada de Vigo
Romana San Luis nunca dejó que su condición de mujer le impidiera cumplir sus aspiraciones profesionales. Siguiendo la estela de su padre, estudió Derecho en los años 60, en un momento en que muy pocas mujeres lo hacían y ni siquiera podían llegar a ser juezas ni notarias. La especialidad de Romana era el derecho bancario “pero ningún banco quiso contratar a una mujer”, recuerda una de sus hijas, que asiste “emocionada y orgullosa” al estreno del documental. “Mi madre siempre nos enseñó a tirar para adelante y no amedrentarnos ante nada”, apuntan sus hijas.
Romana fue la primer mujer abogada en Vigo. Al quedar viuda tomó conciencia de que ese hecho cambió radicalmente su vida, ya que cuando las mujeres perdían al marido quedaban a merced de la familia o de la beneficiencia. En el documental relata con una visión crítica el papel que jugó la Sección Femenina. “Predicaban que la mujer tenía que dedicarse al hogar, pero ellas eran mujeres cultivadas y con carrera”.
El valor de Conchi
Algunas historias fueron muy difíciles de encajar en aquella época. Así tuvo que sufrir Conchi, que desde bien joven tomó la decisión de que quería tener como compañera otra mujer, pero jamás se atrevió a vivir con ella.
Tras este estreno oficial, “Señora de” viajará por toda Galicia y por festivales internacionales donde “está siendo muy reclamado”, aseguran desde la productora, O Raio Verde. También numerosas asociaciones de mujeres tienen prevista su proyección.