MAR MATO- VIGO
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Galicia alberga la llave para diversificar y diferenciar un albariño de otro. Tras veinte años estudiando cepas de dos y tres siglos de existencia, un equipo de investigadores ha logrado seleccionar 11 clones (un clon es un esqueje de una planta madre centenaria genéticamente idéntico a esta pero diferente de otros) que se pondrán a la venta para viticultores y bodegas.
"Se ha pensado empezar a comercializarlos este año o el próximo", explicaba ayer Carmen Martínez, investigadora de la Misión Biolóxica de Galicia del CSIC. El proceso para hacerse con alguno de estos clones pasaría por la firma de un convenio para su venta a través de un vivero a cosecheros y bodegas adscritos a la Denominación de Orixe Rías Baixas.
Lograr uno de estos clones supondría contar con una cantidad importante de información de la cepa que se pretende introducir en el terreno. De esta manera, se "recomendaría uno u otro en función de las características de la parcela y otros parámetros. Cada uno de ellos, tiene determinados matices que ayudaría a diferenciar un albariño de otro", detallaba Carmen Martínez.
La investigadora realizaba estas declaraciones ayer tras recibir el Premio Investigación 2009 de la Real Academia de Ciencias en Santiago. El reconocimiento llegó por su trabajo "Estudio para a mellora da calidade do viño Albariño", concedido a la Misión Biolóxica, el CSIC y Terras Gauda.
El trabajo consistió en, a lo largo de seis años, analizar 115 clones exclusivos de la bodega Terras Gauda. De todos ellos, se acabaron seleccionando 22 que han quedado totalmente estudiados y que son propiedad de la empresa que conoce cuáles son los más resistentes a ciertas enfermedades, cuáles son los más productivos...
Una segunda fase de la investigación premiada por la Academia de Ciencias consistió en el logro de la primera patente de levadura (encargada de hacer fermentar el mosto) de albariño entre CSIC y Terras Gauda, convirtiéndose esta en la primera bodega gallega y una de las pocas de España en disponer de una levadura propia aislada en viñedo. La bodega ha fermentado con ella la vendimia completa este año por primera vez.
Para Carmen Martínez, el Premio de Investigación facilitado por la Academia de Ciencias a esta investigación con Terras Gauda y el Instituto de Fermentaciones Industriales supone "un gran reconocimiento y un empujón para salir adelante".