MAR MATO - VIGO
La nieve digital de la pantalla ha ido cediendo bytes a historias virtuales de avatares, de personajes a nuestra imagen y semejanza –o no tanto– dispuestos a experimentar esa vida que no somos capaces de pisar en la Tierra de aire pesado. En el otro mundo, el creado por programas informáticos en la Red, nuestro álter ego de colores lleva vida propia como los personajes de la novela ciberpunk de Stephenson.
Lo que en el año 1992 –publicación de la obra– era ciencia ficción ha sido engullido por el progreso. Jugando con el plano dual de realidad y virtualidad nació en el nuevo siglo Second Life, una Segunda Vida que unió a millones de personas de todo el mundo a través de internet y de un software.
Superado este paso del ocio, la actual generación de compañías de nuevos medios ha decidido seguir explotando comercialmente estas posibilidades explorando nuevas funciones de los metaversos, mundos virtuales de ficción en tres dimensiones (3D).
La nueva idea pasa por formar a través de los mundos irreales. El concepto está siendo moldeado por la empresa gallega Ilux Visual Technologies, una firma nacida de la Universidade de A Coruña, que esta semana presenta en Madrid, en el Foro Internacional de Contenidos Digitales (FICOD) su proyecto Metavisual. Con esta herramienta, las empresas participantes –del sector audiovisual– podrán formar a sus trabajadores a través de mundos virtuales.
De esta manera, una empleada podría recibir un curso junto a otras personas participando como avatar en un mundo digital e informático en 3D. "Metavisual –explican los impulsores del proyecto– se constituye como una plataforma de formación específica para el sector audiovisual en forma de laboratorio de contenidos". La herramienta se materializará "en forma de un conjunto de uno o más mundos virtuales destinados al aprendizaje de los alumnos", así como a su colaboración en proyectos pilotos de manera que las empresas participantes compartan conocimientos, cursos y experiencias.
Para dar apoyo a esta infraestructura, Ilux Visual trabaja en OpenSim (Open Simulator), un simulador de código abierto que permite a sus usuarios conectarse a un servidor controlado por terceros que permite simular entornos virtuales e interactuar con otros usuarios. La internet tridimensional ya está aquí.