ANA SAÁ - VIGO
Reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a través del transporte sostenible. Esta es una de las principales apuestas del Gobierno español para frenar el cambio climático. Entre los medios que más contaminan se encuentra el avión, por eso una de las medidas que se estudia es sobrevolar la ciudad planeando.
José Blanco, el ministro de Fomento, anunció ayer que a partir del próximo año España implantará el sistema de "aterrizaje verde" en los aeropuertos. Esta propuesta contempla que los aviones tomen tierra a mínima potencia, lo que supone menos ruido, menos gasto de combustible y menos emisiones, tal y como explicó en la Comisión Mixta del Congreso y en el Senado.
Las compañías aéreas deberán llevar a cabo un seguimiento de las emisiones de CO2 de todas sus aeronaves desde el próximo 1 de enero, en base a la inclusión del sector en el régimen comunitario de comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero de 2012.
El sector de la aviación, responsable de un 2 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, está exenta del control de emisiones, pero se encuentra en un proceso de ahorro al máximo de combustible. Una ley ya les ha impuesto un plan de control a las aerolíneas.
Este plan de acción va a permitir a las compañías aéreas un ahorro de combustible de entre 12 y 15 millones de euros al año.
Fomento ya ha renegociado también el uso de rutas aéreas hasta ahora reservadas a vuelos militares para ahorrar tiempo y combustible.
José Blanco señaló que la renovación de flotas es otra de las líneas de acción para conseguir la eficiencia energética en los distintos modos de transporte.
Según Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), en un año todos los aeropuertos españoles implantarán ´aproximaciones verdes´ en horario nocturno para reducir el impacto del ruido entre cuatro y seis decibelios en las poblaciones situadas a más de 18 kilómetros de las pistas de aterrizaje.
Las medidas de eficiencia energética afectarán también al ferrocarril, así como a medidas para evitar el incremento del vehículo privado en el medio urbano, por lo que el titular de Fomento dijo que se dará prioridad a la movilidad en los entornos urbanos y metropolitanos.
Para Blanco, el ferrocarril es precisamente la gran apuesta del Gobierno, un transporte en el que subrayó que se destina ya "más del 50 por ciento de las inversiones", que suponen casi 33.000 millones solo en los últimos 20 años.
Por otro lado, precisó que entre 1999 y 2009 se ha duplicado el parque de automóviles y se ha pasado de 15 millones de vehículos a los 31 millones actuales.
Al final de su intervención, el ministro indicó que el cambio climático debe ser interpretado no solo como una amenaza, sino como "la oportunidad para sentar las bases de una nueva economía sostenible, una oportunidad para consolidar nuevos yacimientos de empleos y mejorar nuestra calidad de vida para garantizar la prosperidad de la sociedad".