CARMEN VILLAR - SANTIAGO
"El milagro de sentir el gallego dentro de nosotros. El milagro de la acogida que nos dispensó Julio Fernández, de Filmax, y todas las comunidades con las que nos fuimos encontrando a lo largo del Camino. El equipo también es un milagro. Y la temperatura también. Todo el mundo nos decía que era el peor momento para filmar y hasta ahora la lluvia nos favoreció. Y estar ahora aquí es un milagro. Los milagros siguen sucediendo". Así describió Emilio Estévez ayer en Santiago la concatenación de acontecimientos que condujo al equipo de "The Way" –que dirige– hasta la recta final del rodaje de la película en la capital gallega.
Y el mayor milagro de todos, el que hizo incluso que Martin Sheen –su padre y principal protagonista– llorase: el permiso del Arzobispado de Santiago y del deán de la catedral para filmar en la basílica compostelana. Emilio Estévez agradecía "emocionado" el "regalo" que las autoridades eclesiásticas habían hecho al largometraje "48 horas antes" aunque suponga tener que cambiar toda la planificación.
El cineasta utilizó la frase "lost in translation" (el sentido se pierde en la traducción") para justificar los "malentendidos" que hubo en torno al guión y que provocaron que la Iglesia se pensase si autorizar o no el rodaje. "Nuestra intención fue siempre celebrar las cosas relacionadas con la Iglesia", explicó, para aclarar que ahora se hará realidad su sueño de grabar la Misa del Peregrino y el botafumeiro para "captar la expresión" de los que entran en la catedral y mostrar "al mundo qué es lo que hace que los peregrinos se arrodillen ante el Apóstol".
Sheen volvió a recordar sus orígenes gallegos. Tras bromear sobre que el día en que nació su padre –2 de julio de 1898– Estados Unidos le declaraba la guerra a España, señaló que aprendió "a amar su herencia" multicultural. Ahora más que nunca, dijo, "es necesario recordarles a los estadounidenses que es una nación de inmigrantes y que lo mejor de nosotros viene de otras partes".
Tras la presentación de ayer y las primeras secuencias filmadas, el rodaje seguirá estos días. Hoy el actor gallego –y profesor en la Escola Superior de Arte Dramática de Vigo– Santi Prego recibirá al protagonista en la Oficina del Peregrino y le ofrecerá la compostela, la prueba de que ha completado con buen pie el Camino. En un par de semanas, los americanos adoptados por Galicia iniciarán el proceso de montaje en Estados Unidos. Su intención es que la película pueda estar lista para participar en los festivales internacionales de Cannes, Venecia o San Sebastián, aunque, como confesó Sheen, su ilusión sería poder estrenarla en la capital gallega, en un gran evento al "aire libre" durante el verano del Xacobeo.