MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
La Festa do Marisco de O Grove, considerada por muchos el certamen gastronómico más importante de España, está en pleno apogeo. Cuando el lunes por la noche se cierre el recinto ferial, en el centro de la localidad, se habrán vendido entre 150.000 y 200.000 raciones de producto.
Esto es tanto como decir que alrededor de 250.000 personas visitan la villa durante esta celebración, que atrae a amantes del buen comer llegados de toda España, Portugal y otras partes del mundo.
El secreto está en la limpieza del recinto, los precios populares de los productos y la calidad de los mismos. Navajas a la plancha, almejas a la marinera, pulpo á feira, ostras, vieiras, cigalas, langostinos, camarones, percebes, nécoras, mejillones y así hasta completar una treintena de platos diferentes pueden consumirse en un recinto ferial de casi 5.000 metros cuadrados cubierto por carpas, lo que significa estar al resguardo de la lluvia, el viento o el intenso sol, según se tercie.
Para este fin de semana se espera una masiva afluencia de visitantes, por eso cabe recomendarles que, para evitar atascos, aparquen sus coches en el istmo de A Lanzada, a la entrada de la península de O Grove. Desde allí hay un servicio de autobús gratuito de ida y vuelta que cada 20 minutos lleva al visitante hasta el corazón de la Festa, la misma que la conselleira de Mar definió ayer como "una referencia en toda Galicia".
Actividades folclóricas y culturales, el Simposio Internacional de Escultura al Aire Libre y la presencia de decenas de restaurantes famosos por su buena cocina completan la oferta de O Grove. Y por cierto, el sistema informatizado de venta de tickets permite recoger las raciones antes de que el hambre apriete demasiado.