REDACCIÓN - VIGO
Las lecciones de danza de la prestigiosa bailarina Alicia Alonso se dejaron ver ayer en el Teatro Caixanova de Vigo. La compañía clásica del Ballet Nacional de Cuba interpretó la obra "Giselle", con la que puso en escena ciertos indicios de mixtificación que tanto caracteriza a los ballets románticos.
El clásico recoge la historia de Giselle, una joven campesina que está enamorada y es correspondida por Loys, a quien ella supone un aldeano, pero que en realidad es Albrecht, Duque de Silesia, que se hace pasar por un campesino para obtener su amor.
La narración traza una parábola entre los dos actos y logra una manifiesta homogeneidad estilística, equilibrio dramático y coreográfico, uniformidad no alcanzada en todas las puestas de esta coreografía y que ha contribuido a que la versión del Ballet Nacional de Cuba se proclame como la más lograda de cuantas se encuentran en el repertorio internacional.