EFE
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, da de qué hablar allí donde va. Su última travesura la ha realizado en la Cumbre del G-20, en el momento de conocer a la primera dama estadounidense, Michelle Obama.
Cuando su marido, Barack Obama, se acercó para presentarles, 'Il Cavalieri' efectuó un exagerado gesto con las manos y la cara dando a entender cuánto le complacía el aspecto y la presencia de Michelle. El semblante serio con el que Obama contempló el aspaviento dio a entender el malestar que despertó el mismo en el presidente.
Los escándalos son una constante en la vida de Berlusconi, cuando no son por supuestas orgías en su país, son por desencuentros internacionales, como fueron los comentarios vertidos sobre las ministras españolas y este gesto sobre la primera dama de EEUU.