EFE - SAN SEBASTIÁN
Los miembros del jurado oficial de la 57 edición del Festival de Cine de San Sebastián se reunieron ayer en una manifestación a favor de la paz y la democracia en Irán. Capitaneados por la joven cineasta iraní Hana Makmalbaf y ataviados con bufandas verdes (símbolo de las protestas contra Mahmud Ahmadineyad, actual presidente iraní) los integrantes del tribunal se presentaron ante las puertas del palacio Kursaal.
"No queremos una bomba nuclear. Queremos paz y democracia", rezaba la pancarta (verde) con la que cercaban la puerta de entrada al edificio. Una protesta que, según declaró Makmalbaf, no sólo se dirigió a la política del presidente iraní, sino que se extiende hacia la guerra en general.
La manifestación tuvo lugar en la sede principal del certamen donostiarra minutos antes de la proyección de "Green days", la cinta en la que la directora de 21 años que habla de una joven iraní que sufre una fuerte depresión achacada a los acontecimientos políticos de su país.
A la concentración se unieron también artistas iraníes presentes en la ciudad vasca como los realizadores Bahman Ghobadi y Mohammad Rasoulofy la hermana de Makmalbaf, Samira, miembro del clan cinematográfico perseguido en Irán y residente en Afganistán debido a la abierta denuncia hacia títulos como "Kandahar" o "Caballo de dos patas".
Las hermanas Makhmalbaf, que portaban sendas fotografías de Ahmadineyad y Neda Agha Sultan, la joven que murió tras recibir un disparo en una de las protestas contra la reelección del presidente iraní, congregaron también al director mexicano Daniel Giménez Cacho, la intérprete española Pilar López de Ayala e incluso del director del Festival de San Sebastián, Mikel Olaciregui, en una manifestación que fue aplaudida por el público que entraba a la proyección del filme de la joven iraní, también teñido de verde.