REDACCIÓN/ EFE - VIGO/MADRID
La explosión cromática y estampados florales inspirados en Emil Nolde de la diseñadora gallega Kina Fernández llenaron de primavera la jornada dominical de Cibeles. La modista ourensana presentó en la pasarela madrileña a una mujer romántica y llena de magia que parece recién salida de un jardín místico. Sus prendas destacaron por unas texturas ligeras, delicadas y muy frescas, con unos sutiles volúmenes que se deslizan con suavidad en el cuerpo de la mujer.
Kina participó en una de las jornadas de esta edición más marcadas por la diversidad de estilos, intereses, gustos y objetivos; desde el lujo y la sofisticación absoluta de Hannibal Laguna, al minimalismo elegante al cien por cien de Lemoniez, pasando por la "locura" de Montesinos, la corrección de Mirian Ocariz en sus juveniles propuestas y la cada vez más sofisticada Ana Locking que ha creado una colección muy interesante. Antonio Alvarado, que celebró en pasarela sus treinta años en el mundo de la moda, completó el programa del día.
Miriam Ocariz apostó por poner el foco de atención en los hombros –lo que parece que va a ser tendencia– y lo hizo con delicados volantes, hombreras y cortes especiales, en una colección en la que conviven prendas muy lenceras, cortas, con largos siempre muy por encima de la rodilla.
El cambio de temporada, la llegada del frío, la preocupación por las expectativas económicas, la crisis. A todo ello se enfrenta Ana Locking con "las píldoras de energía" de su colección "Antídoto". Igual que se toman pastillas para aliviar el dolor, ella propone su colección para estimular, animar, hacer las cosas diferentes.
Siempre perfecto y cuidado, Lemoniez ha vestido a su mujer especial, sobria, sencilla y muy elegante con vestidos amplios. Destaca en su colección la utilización de pliegues en una sola pieza que crean un escote en pico.
Por la mañana, Hannibal Laguna trajo el lujo por el lujo mostrado por unas modelos que desfilaban al son de "Por la calle de Alcalá" paseando con sofisticados vestidos joya cortos o deslumbrantes largos total.
La modelo Helena Barquilla, Rafael Amargo y Miss Gay 2009 colaboraron con Francis Montesinos para convertir su desfile en un espectáculo en el que se mezclaba la indumentaria de diferentes razas, culturas y ritos en un batiburrillo difícil de describir, cuyo único denominador común es la influencia en todas sus prendas del folclore y sus raíces, auténtica obsesión de este revolucionario diseñador, que en esta colección reinterpreta a su manera culturas como la afro, la mexicana o la japonesa.
Por último, la catalana Lydia Delgado ha mezclado tejidos y colores aparentemente contradictorios en su línea lencera.