AGENCIAS - REINOSA (CANTABRIA)
El Rey hizo ayer un llamamiento a sociedad y a los partidos políticos para alcanzar un "amplio y sólido" acuerdo de carácter nacional en torno a la educación, al tiempo que abogó por "reforzar y prestigiar" el papel de los profesores. Según don Juan Carlos, este acuerdo sobre educación es una "demanda" que se da en la sociedad y "que no podemos dejar sin respuesta", aseveró durante su intervención en la inauguración oficial del curso académico 2009-2010 en España, que secelebró en el colegio Alto Ebro y el instituto de enseñanza secundaria Montesclaros, en la localidad cántabra de Reinosa, donde el Monarca reiteró el "compromiso permanente de la Corona con la educación". En este sentido, añadió que la educación es "una de las áreas más necesarias y encomiables en el progreso de toda sociedad democrática", por lo que apeló a un acuerdo basado en el diálogo y el "máximo concurso de voluntades".
Este pacto se tiene que afrontar "de manera conjunta", desde las distintas administraciones, partidos del arco parlamentario, agentes sociales y económicos, "desde la sociedad en general y desde las familias en particular", según don Juan Carlos, que entiende que se trata de una "tarea de todos y para todos", de la que "depende el desarrollo cultural, económico y social de nuestra nación". La educación, sostuvo, adquiere un "valor extraordinario" en tiempos de crisis, cuando se convierte en un instrumento "imprescindible para retomar la senda del crecimiento, la creación de empleo e impulsar nuestra prosperidad".
A su juicio, se trata de conseguir un "gran acuerdo social y político" con soluciones "consensuadas" y, por tanto, "estables y duraderas". Para ello, considera que se debe partir "de los espacios comunes" que comparte todo el mundo y de un "diagnóstico experto e independiente" de la situación educativa, con el objetivo de "modernizar, mejorar" y "estabilizar la educación". Para el Rey, la educación de los jóvenes debe ser "coherente" con las demandas de una España "moderna e inmersa en un mundo globalizado".
Así, la formación debe ser "más exigente y compleja", y además "adaptada" a las "nuevas formas de aprender", en las que se persigue "transformar el conocimiento en innovación". Su Majestad añadió que la educación debe "fomentar valores" y preparar a "hombres y mujeres, libres, iguales y responsables". En palabras del Rey, la educación es una labor que "exige el compromiso de todos" y que debe acometerse "sin egoísmos, con inteligencia y amplitud de miras".
En la misma línea se pronunció el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, quien aseguró que la Educación requiere de la cooperación de todas las administraciones "porque debe ser una política de Estado, para la que es imprescindible el acuerdo de todos", manifestó.