EVA GONZÁLEZ - SALCEDA DE CASELAS
Rebañaron las cazuelas con pan, después de saborear el potaje de callos con garbanzos y pata de ternera, con su toque de especies, en un recinto más amplio y cómodo que nunca. Fueron miles de personas las que disfrutaron de la Festa dos Callos de Salceda de Caselas, donde se llegaron a despachar aproximadamente las 20.000 raciones previstas por la organización y con las que se alcanza el récord. Un día caluroso invitó a permanecer en el recinto hasta entrada la tarde y los comensales cumplieron, como invitó a hacer el pregonero Carlos Blanco, que citó los consejos de su padre cuando decía "comer é cousa de moito alimento".
A las 15.15 horas se habían consumido 15.000 raciones, según informó el alcalde Marcos Besada, y la fiesta seguía.... El regidor local localizó a familias emigrantes procedentes de Brasil, Argentina, Venezuela y México, que no quisieron perderse la "callada" que ya hace historia en Galicia y cuya referencia llega a los más remotos destinos.
"Estamos falando dunha cultura de 120 anos", dijo el regidor local en su discurso, donde leyó un escrito sobre una feria que se celebraba en este lugar el 28 de septiembre de 1894 "para mejor desarrollo en el barrio de Esfarrapada".
"Tomar callos ás nove da mañá é ter fe e estómago", comenzó por decir el pregonero y actor, Carlos Blanco, que quiso formar parte de la charanga NBA y divirtió al auditorio con su ingenio y humor, inspirándose en sus recuerdos de niñez y la buena mano que tenía su madre para los callos que llevaba en un pote a la playa, mientras otras familias elegían la tortilla. "O único problema era que aprendimos a nadar a propulsión, como planeadoras con patas", contó, refiriéndose al efecto de las flatulencias.
El jefe del equipo de cocina, Alejandro Alonso, describía el trabajo de elaboración que comenzó a las doce de la noche del día anterior, utilizando cuatro pailas eléctricas de 1.100 quilos y dos de 315 quilos, que se estrenaron en Salceda y que supusieron una inversión de 80.000 euros, cuyo resultado fue un éxito, pues el potaje resultó más casero. "Están riquísimos" afirmó Consuelo Besada, de Caldelas (Tui), cuya foto ha salido más de una vez en la fiesta. Antonio Fernández, de Vigo, era primerizo y dispuesto a repetir en años sucesivos. José Manuel Méndez y varios amigos, todos ellos de la villa, hicieron patria pues divulgaron esta fiesta. "A xente que proba, repite sempre", aseguran. Carlos, José Elena y Pepiño, de Ponteareas y Salvaterra, dijeron que "están de vicio"; mientras que Tino, de Salceda, los encontró "más caseros que nunca". Cristina Pereira, de 77 años, de Vigo, volvió un año más, pero esta vez sin su tradicional "pandilla". Juanma y Rosa, con sus hijos Juanmi (5 años) y Rosalía (de 3), llegaron de Cambados dispuestos a nutrirse de calorías.