TANIA SUÁREZ - A CORUÑA
"El alcalde me dijo que ya veía que me merecía el título. Fue un encuentro muy agradable", dijo ayer la coruñesa que ganó el certamen de Miss España 2009, Estíbaliz Pereira, tras ser recibida por el regidor, Javier Losada, en el ayuntamiento. La joven más guapa del país llegó al Palacio municipal sonriente y ataviada con un vestido corto color champán con pedrería y de estilo oriental, sin bolso y con unas sandalias grises de tacón que estiraban su metro ochenta de estatura.
El alcalde conversó con la Miss y la obsequió con una Torre de Hércules de Sargadelos y con un pañuelo color azul con un dibujo del faro romano, un monumento que dijo que le "iluminó" para ganar el certamen.
Losada se despidió de la modelo dándole dos besos. Los 1,81 metros que mide Estíbaliz y los taconazos de sus sandalias empequeñecieron a Losada, que se estiró para despedirse. La joven también puso de su parte y flexionó las rodillas con estilo.