MAR MATO
El pasado mes de julio, un joven de 17 años de edad de nombre Zac Sunderland cumplía el sueño de dar la vuelta al mundo solo en un barco de vela. La aventura por los mares calmos y bravos de la Tierra le llevó 13 meses en los que en alguna ocasión debió esquivar a piratas del mar procurando ayuda a las autoridades. Ahora, una niña holandesa de 13 años trabaja para hacer suya la misma hazaña: convertirse en la persona más joven en dar la vuelta al mundo sola en un barco de vela.
De momento, un juzgado de menores de Utrecht, en los Países Bajos, le ha encendido la luz roja del semáforo en esa arriesgada travesía hacia la tragedia o el éxito. Un organismo estatal será el encargado de dictaminar si Laura Dekker –nombre de la joven– podrá seguir adelante con su deseo.
De momento, el padre ha perdido la custodia total de la niña. Durante los dos próximos meses, la joven estará bajo la tutela compartida de sus padres así como de un organismo estatal. La familia, sin embargo, sigue convencida a la hora de apoyar el capricho de la pequeña recordando que la niña dispone también de nacionalidad neozelandesa. En caso de que Holanda obstaculice la hazaña, se trasladarían a Nueva Zelanda para intentarlo.
Si un juzgado no se hubiera cruzado en su camino, Laura Dekker saldría este mes de septiembre de Holanda para llegar en diciembre a las Islas Canarias. Entre finales y principios de año, se atrevería –según se explica en el plan marcado en su página web– a cruzar el Atlántico rumbo al Caribe para navegar por América varios meses con la idea de arribar a Panamá en mayo. A finales de 2010, su idea era llegar a Australia para en febrero de 2011 moverse por Sri Lanka; en abril, navegar el Mar Rojo y, en julio, llegar al Mediterráneo. El fin de la travesía, en caso de que todo ocurriese según lo programado, sería en septiembre, en Holanda.
Como resumen, dos años completos navegando y parando en puertos donde, supuestamente, seguiría con sus estudios. Por parte de los trabajadores sociales holandeses, se señala a los padres por alimentar las ideas de grandeza de la joven anteponiéndolos a su educación y a su seguridad.
Expertos como el gallego Fernando Chávarri, del equipo de Teléfonica-Movistar en la Volvo Ocean Race– recalcan que dar la vuelta al mundo en un velero "no es una broma. Hace falta mucha experiencia, tener conocimientos de navegación, electrónica, formación náutica, conocimiento de idiomas...".
La familia de la joven recuerda que los primeros cuatro años de su vida los pasó en un barco y que cuenta con conocimientos de sobra para realizar su sueño, recalcando que ha cruzado sola el Canal de la Mancha. Aún así Chávarri considera "una locura" el deseo de la joven y puntualiza que "el Canal de la Mancha son 20 millas, como ir de Vigo a Cíes y volver. Dar la vuelta al mundo, supone recorrer 38.000 millas. Otra cosa es que alguien fuese trabajando con ella a su lado. Me parece muy atrevido".
La joven –en declaraciones a un programa de niños holandés– reconoció que "me doy cuenta de que no siempre va a ser divertido", pero "realmente quiero hacerlo". Guppy, su barco, aguarda a que la brújula le marque el destino.