EFE - MADRID
Seis de cada diez españoles –el 57%– reconoce que sufre el denominado síndrome postvacacional al experimentar al volver al trabajo una pequeña depresión, que se supera poco a poco con el paso de los días.
Este síndrome se expresa en una serie de síntomas que pueden variar: irritabilidad, tristeza, insomnio, dolores de cabeza, alteraciones en el apetito o desmotivación. En Galicia, un 60% de la población asegura que sí experimenta cambios con la vuelta al trabajo y hasta un 40% precisa de al menos una semana para que estos desaparezcan.
Así se desprende de un estudio elaborado por Randstad, empresa especializada en recursos humanos, entre cerca de 1.600 personas de toda la geografía española durante el mes de agosto. El perfil del afectado por este proceso depresivo es el de una mujer, española, de entre 25 y 29 años, y con estudios universitarios.