EFE - BAHAMAS
Su físico, su personalidad y la forma que tiene de expresarse, son las cartas con las que juega la coruñesa Estíbaliz Pereira para conseguir su sueño: hacerse con la corona de Miss Universo. El escenario será el lujoso complejo hotelero Paradise Island, en las islas Bahamas, y los obstáculos, 83 misses, que por desgracia de Estíbaliz, comparten su mismo sueño.
Desfiles en traje de baño, en vestido de noche, entrevistas personales... La gallega "más bella de España" ya ha pasado por todo eso y ahora, sólo le falta dar el paso definitivo: la gala final, en la que, tras desvelar las el nombre de las quince finalistas, se decidirá quién será la afortunada que lucirá tan deseada corona.
El certamen de coronación se transmitirá en directo a 185 países por la cadena de televisión NBC y los maestros de ceremonias serán el veterano Billy Bush, de la revista Access Hollywood y la modelo estadounidense Claudia Jordan, ex miss Rhode Island.
El aislamiento ha sido la tónica de los días previos a la gran gala y los medios apenas han podido hablar con las modelos, quienes se han mantenido ocupadas con las pruebas preliminares, en las que además de sus cualidades físicas y manejo sobre la pasarela, han evaluado su inteligencia y capacidad de expresión a través de entrevistas personales. A pesar de que los últimos días han sido duros, las candidatas, ilusionadas y orgullosas de representar a sus países, no han perdido la sonrisa y ayer, de camino al ensayo final, no dudaron en hacer bromas y enviar saludos y besos a sus simpatizantes, que han convertido el exclusivo hotel en el que se encuentran en un atracción para los turistas. En los pasillos, familiares y seguidores se cruzan en los pasillos, y algunas misses tienen verdaderos clubs de fans que las apoyan. Es el caso de Miss Puerto Rico, Mayra Matos Pérez, a la que un grupo esperó con la bandera de la "Isla del Encanto" y coreando su nombre.
Dura competencia
A pesar de que el nivel es alto y los resultados de las listas de las más votadas no se presentan muy alentadores, Estíbaliz Pereira no deja de sonreír. Dicen que la confianza es lo último que se pierde y así lo demuestra la joven, que luce el "SPAIN" de su banda con orgullo y optimismo.
Once de las quince candidatas que recibieron más votos a través de la página web del evento son iberoamericanas. Las cuatro restantes son asiáticas, de esta forma, el continente más grande del mundo, se convierte en un rival importante.
La brasileña Larissa Costa, de 25 años, encabeza la lista de favoritas latinoamericanas. Esta morena de ojos verdes y 1,77 de estatura rivaliza con la indonesia Zivanna Letisha Siregar, quien con tan solo 20 años, se perfila como una de las favoritas para alzarse con el título. En tercer lugar le sigue la tailandesa Chutima Dorongdej, de 23 años, y la candidata enviada por México se hizo con el cuarto puesto.
Rivalidad y competencia son palabras que, alimentadas en ocasiones por comedias cinematográficas repletas de tópicos, parecen estar siempre presentes en los concursos de belleza, pero la cuestión es que por ahora nada está decidido y las chicas conviven pacíficamente rodeadas de lujo en el complejo hostelero de las Bahamas.
Mientras, en la vieja Europa, familiares, amigos y seguidores de Estíbaliz Pereira cruzan los dedos y se preparan para no perderse ni un momento de la gala, con la esperanza de que por una vez las votaciones previas fallen y una gallega se convierta en la más guapa del Universo.