CARLOS IGLESIAS
Han pasado cuatro décadas y la leyenda de Woodstock continúa en el recuerdo para una generación quiso cambiar el mundo pero se quedó en el intento. Este fin de semana se cumplían cuatro décadas desde que el movimiento "hippie" alcanzara la cumbre en uno de los mejores festivales de la historia de la música.
Woodstock´69, además de reunir un cartel de cinco estrellas, había sido un fin de semana en el que más de 500.000 personas se reunieron en la granja de Bethel para demostrar al mundo que había una alternativa a esa lucha de bloques, que podría conducir a la desaparición de la humanidad, en la que se encontraban los Estados Unidos y la Unión Soviética.
Aquellos valores no han quedado en el olvido. Personas que pertenecieron a aquel movimiento de los 60 y otras generaciones más jóvenes todavía siguen luchando por conseguir esa utopía, por un mundo sin guerras y en el que todos sean iguales ante la ley. Pero aquellos ideales que se reunieron en aquel evento apenas tuvieron seguimiento por parte de la gente en la conmemoración del 40 aniversario. Tan sólo 10.000 personas se embarcaron en la máquina del tiempo para volver cuatro décadas atrás. Lo mismo ocurrió con los llamados "héroes de Woodstock". De los que todavía viven, los que siguen conservando la popularidad "pasaron" de rememorar su "vida loca" de juventud.
Justo hoy se cumplen cuarenta años cuando el gran Jimi Hendrix, a eso de las 09:30 de la mañana, cerró el telón de Woodstock. Ofreció un auténtico recital ante 500.000 personas en el que fue el concierto más largo de su carrera al tocar dieciocho temas. El guitarrista, quizás uno de los mejores de la historia, interpretó el tema de los Estados Unidos para demostrar a su país que los "hippies"no eran un movimiento anti-USA, sino que su objetivo era lograr la paz en el mundo.
La actual sociedad, por lo que se ha podido ver este fin de semana, ¿tiraría la toalla en la lucha de metas como el pacifismo, el amor por la música y las artes o la igualdad de todos ante la ley? No creo que sea para alarmarse, era sólo el aniversario de un festival. Sólo que Woodstock´69 fue mucho más que fiesta musical.