REDACCIÓN/EFE - VIGO/TOLEDO
La rápida propagación del virus de la gripe A ha movido a algunas autoridades eclesiásticas a tomar medidas para evitar infecciones. El primero en dar el paso ha sido el Cabildo de la Catedral de Toledo. Hasta ahora, la tradición religiosa rezaba que los fieles debían darle un beso a la medalla de la Virgen del Sagrario. Desde ayer, como "medida preventiva, higiénica y de educación", las autoridades religiosas solicitan a los fieles que, en lugar de besar a la santa, toquen con una mano la medalla. Así se indica en un cartel puesto a los pies de la imagen religiosa.
La petición se ha realizado en previsión de la muchedumbre que se acercará a lo largo del día de hoy al templo con motivo de la festividad de la Virgen del Sagrario. El propio Ministerio de Sanidad recomendaba ayer no besar, dar la mano, besar reliquias religiosas o meter la mano en pilas de agua bendita porque podrían aumentar los casos de la nueva gripe.
Por su parte, el deán de la Catedral de Toledo, Juan Sánchez, explicaba ayer a Efe que teniendo en cuenta que se acercarían a la catedral entre 3.000 y 4.000 personas hoy, "nos ha parecido oportuno tomar" las medidas anteriormente citadas.
Añadió el deán que, ante la celebración de la festividad de diversas vírgenes en España, que también sería aconsejable que en dichos puntos sigueran las recomendaciones de Toledo por "prevención y educación".
Otra tradición que cambia en Toledo es la de beber del botijo de agua bendita. El Cabildo de la Catedral recomienda a los fieles que traigan vasos de su casa.
Ante la decisión tomada en Toledo, responsables de cabildos de otras ciudades españolas anunciaron ayer que estudiarán medidas similares. En el caso de la Catedral de Santiago, el Arzobispado podría reunirse para debatir el asunto; mientras que el besamanos de la Virgen del Pilar en Zaragoza podría pasar a la historia.