SILVIA CAMESELLA - VIGO
La de ayer fue una noche dividida entre trajes roqueros de fibra latina y vestidos privilegiados de seda ligera. Dos posibles ropajes que los vigueses tuvieron que elegir entre los "armarios americanos" del muelle de trasatlánticos y el auditorio de Castrelos. Las aproximadamente 600 personas que se decantaron por el primero, fueron testigos de un estilo "diseñado" por las voces de los locales Arkanos, de la madrileña Ondina, cuya actuación se prolongó durante una hora y el más esperado: el argentino Coti, que se hizo de rogar.
Tras saltar al escenario con su guitarra y gafas de sol entonó las notas de "Nunca tendré", single de presentación de su nuevo álbum, "Malditas canciones". Era casi las doce y media de la noche y los incondicionales, un tanto irritados por la demora, corearon las canciones que les ofreció el compositor.
Un directo en el que hubo espacio para repasar los temas de su último disco y las canciones que le hicieron popular en España, entre ellas "Antes que ver el sol" o "Nada fue un error", tema que reservó casi para el final.
Roberto Fidel Ernesto Sorokin, más conocido como Coti, retomó así su gira española tras regresar de Argentina, donde ofreció aquellos conciertos que hace un mes se vio obligado a posponer debido a la gripe A.