ALBA BLANCO - MURCIA
La actriz sueca Noomi Rapace, encargada de dar vida a Lisbeth Salander, la peculiar hacker de "Los hombres que no amaban a las mujeres" de la trilogía "Millennium" de Stieg Larsson, se encuentra estos días en Águilas, donde su familia veranea desde hace veinte años.
–¿Fue difícil meterse en el papel de Lisbeth Salander, la protagonista de Larsson?
–No me resultó muy complicado. Desde las primeras páginas de "Los hombres que no amaban a las mujeres" me sentí muy identificada con ella. Encontré cierta conexión entre mi personalidad y la de la protagonista.
–¿Cree que a Larsson le gustaría la adaptación al cine que se ha hecho de su trilogía?
–Eso espero, yo he hecho todo lo que estaba en mi mano para bordar el papel de la protagonista. Todo el equipo ha trabajado muy duro, pero eso nunca se sabe. La obra original era muy larga y ha habido que dejar sólo los pasajes más importantes.
–Y el físico, ¿es difícil de caracterizar el papel de Lisbeth Salander?
–La verdad es que el papel requería mucha preparación, tuve que entrenar muy duro practicando kick boxing. Tenía que volverme más fuerte y masculina, más como un hombre. Me corté el pelo, me lo teñí de negro oscuro y me hice piercings.
–¿Cree que su papel protagonista en la trilogía le ayudará a conseguir más trabajos?
–Si no fuera por "Millennium" no me conocerían fuera de Suecia y mis mejores películas son europeas. No me gusta ser la típica actriz famosa que sale en todas las revistas. A mí lo que realmente me interesa es seguir trabajando como actriz porque amo esta profesión.
–¿Le gustaría trabajar en alguna película española?
–Absolutamente. Me encantan muchas películas españolas pero todavía tengo que aprender mucho el idioma. Quizás en un par de años pueda hacer alguna.
–¿Qué es lo que más le gusta de la cultura española?
–Aquí hay mucha vida, la gente tiene mucho temperamento y eso me encanta.