ANA PATIÑO - MOAÑA
El concierto de Milladoiro e amigos, cerró ayer el XXV Festival Intercéltico do Morrazo 2009 ante un aluvión de gente entregada a la actuación del grupo gallego, que ha sido uno de los grandes clásicos del evento. Aunque, la primera en cantar durante la jornada de ayer, fue la fadista portuguesa, Mafalda Arnauth, quien llenó el ambiente con sus fados. Canciones que versan sobre el dolor, la nostalgia y la melancolía y que trajeron la magia a la playa de A Xunqueira, donde se volvió a celebrar el Intercéltico, tras casi una década en el paseo de Moaña.
La fadista, dedicó unas palabras a la meteorología y dió gracias a María porque no llovío, haciendo gala de sus fuertes convicciones religiosas, al finalizar la actuación. A continuación actuó Milladoiro, uno de los grupos más seguidos durante el Festival.
Los conciertos contaron con una gran afluencia de público concentrado en un paisaje emblemático. De hecho, la organización decidió apostar por este lugar para contribuir al disfrute de los seguidores del folk. La playa encerró toda la magia de la música del grupo gallego y el canto de la portuguesa, que pusieron el broche de oro a las actuaciones del Intercéltico.