X.L. GARCÍA CARLÍN
La gira del espectáculo Descarga ao Vivo concluyó el jueves pasado en el Teatro Caixanova. Se dio fin así a un proyecto que había dado comienzo en el 2007, fruto del encuentro entre músicos gallegos y cubanos con motivo de la participación de Galicia en la Feria Internacional del Libro de La Habana ese año. El espectáculo está inspirado en las investigaciones de Ramom Pinheiro Almuinha, recogidas en el libro A la habana quiero ir: la música de los gallegos en Cuba, sobre los procesos de hibridación musical resultantes de la migración de gallegos a la isla durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX. Es la base histórica del proyecto la que salva al espectáculo de caer en alguno de esos ejercicios frívolos de “fusión” dirigidos por el oportunismo y las estrategias de marketing (parte de lo etiquetado como world music): el paso de músicos como Antonio Rodríguez Álvarez y Pascual Veiga por Cuba, o la formación del Quinteto Monterrey, crean un interesante diálogo entre culturas en el que muiñeiras y pasodobles copulan con habaneras y guajiras. Desde la visión y trayectoria personal de los arreglistas y músicos (no puede ser sino personal, pues como dice Paco de Lucía, si existe una fusión es de músicos y no de músicas) y el liquen acumulado en el casco de esas naos de emigrantes se tejió una música más intimista que festiva: el habitual ethos nostálgico del folk de “salón” pareció orientarse aquí a tratar el drama de la emigración (”Un adiós a Mariquiña”, “Del Ferrol a La Habana” o “Cuba-Galicia”).
En el elenco figuraron prestigiosos músicos cubanos como el pianista y arreglista Alejandro Vargas y algunos de los representantes más reputados del panorama musical gallego folk (vinculados la mayoría a aCentral Folque). Destacaron los arreglos de Pedro Pascual, Marcos Teira y Vargas, el buen funcionamiento del conjunto orquestal (especialmente en “Hermoso cielo cubano-Caldeliñas”) y el saxofonista Pablo Castaño. Lejos de ser un simple testimonio o muestreo del repertorio de músicos gallegos en Cuba, la importancia de los músicos, como expresión de esa confraternización entre músicos cubanos y gallegos, es fundamental: era difícil adivinar en los primeros minutos que se estaba preludiando la “Alborada Gallega”, tema que parece ser utilizado más bien como un pretexto para la elaboración de una suite. Más que historicismo fue reapropiación, de manera que todo ese legado musical popular se recontextualiza en sonoridades que van del Jazz Latino al Folk europeo (sic), sacando a la luz la destacada labor de dirección musical.
Último puerto de la serie de conciertos de Descarga ao vivo, proyecto cuyos momentos podrán recuperarse en un disco que espera salir a la vente el próximo otoño.
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