ALBA GARCÍA - PONTEVEDRA
La plaza de toros de San Roque, en Pontevedra, abrió ayer a las diez de la mañana sus taquillas para iniciar la venta de las entradas sueltas de las jornadas taurinas del próximo mes de agosto con motivo de las fiestas de la Peregrina. El principal tirón de las ventas fue el torero José Tomás, protagonista indiscutible de la jornada inaugural que tendrá lugar el próximo día 1 de agosto. Más de un millar de aficionados hicieron cola desde el mediodía del domingo a las puertas del coso pontevedrés para conseguir alguno de los 1.304 pases disponibles para asistir a la faena del matador.
Un botellín de agua y mucha ilusión. Ése es el equipaje con el que afrontó la larga jornada de espera el joven que finalmente consiguió las primeras dos entradas para ver a José Tomás el 1 de agosto, inaugurando la temporada taurina. Esperar a las puertas de la plaza desde las cuatro de la tarde del domingo, tuvo su recompensa.
Las taquillas de la plaza iniciaron ayer a las diez de la mañana la venta de los billetes sueltos ante una cola de más de un millar de aficionados que completaba toda una vuelta al coso. Entre los niños, jóvenes y mayores, hombres y mujeres, apostados a las puertas, se encontraban los 652 poseedores de los números que la organización repartió a las 08.30 horas, respetando el orden de cola. Cada uno de esos tickets aseguraba dos entradas.
A pesar de la escaseza de equipaje del primer comprador, los que guardaron cola se prepararon con sillas de playa, mantas, bocadillos, almohadas y café, inseparable compañero de vigilia. Pero el café no fue el único acompañante. La mayoría de los aficionados acudieron en grupos para sobrellevar mejor la espera. Sin embargo según uno de los seguidores de esta tradición, en la cola "se hacen amigos con risas, juegos. Comentas la prensa e incluso la política del país".
"Esto pasa porque es José Tomás", comentaba una aficionada asentada a las puertas de la plaza de San Roque desde las diez de la noche y poseedora del número 36, refiriéndose a la larga cola.
La ilusión de esta aficionada contrastaba con las pocas esperanzas de Cruz S., la última de la interminable fila, que pretendía presenciar la faena de la estrella taurina por segundo año consecutivo. "No me gustaban los toros y fui a ver a José Tomás y me encantó el espectáculo", afirma la seguidora del torero.
No todos los que guardaron cola lo hicieron para conseguir una entrada. Sobre todo algunos de los jóvenes esperaron a cambio de una determinada cantidad de dinero, pagados por aquellos que ya habían adquirido los dos pases que correspondían a cada ticket. "Yo vengo por los 50 euros que me van a dar por estar aquí", afirma uno de los jóvenes.
El destino de la gran mayoría de las entradas será la reventa. "Se intentan dar dos por cabeza para que no hagan acopio y después las vendan por internet", comentaba un miembro de la organización de la plaza de toros". Incluso antes de que finalizasen los billetes disponibles en las taquillas de la plaza de toros, por internet ya empezaron a circular anuncios en los que se "regalaban" billetes para la faena de José Tomás por la compra de objetos. como bolígrafos, sobres, carteles, y gorras. Con precios desde los 190 hasta los 700 euros. El precio más elevado hasta el momento son 1000 euros por una "pluma de diseño".