CARLA LOSADA - SANTIAGO
¿Logrará Google Chrome, el nuevo sistema operativo de Google, arrebatarle el dominio a Microsoft? Ésa es la pregunta que rodea a su lanzamiento, previsto para el próximo año. Google no lo tiene fácil: se enfrenta al gigante Microsoft, que según un estudio de la empresa Net Applications, copa con Windows casi un 88% del mercado.
Google Chrome, al igual que Linux, es un sistema de distribución gratuita. Como indica el director de la Escuela Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Vigo, Enrique Barreiro, se basa en un código abierto, que permite la libertad de modificación y uso. Así, en cuanto se detecta un error, se pueden hacer cambios para mejorarlo, y aumentar su seguridad. Además, al estar basado en Linux, un sistema mejor construido que Windows, la seguridad de Google Chrome es mayor que la del producto de Microsoft. Pero si Linux sólo tiene un 0,99 % de cuota de mercado, ¿cómo es posible que Google Chrome tenga la posibilidad de arrebatarle usuarios a Windows? La respuesta está en la popularidad de Google, y en su imagen de marca. Así opina el programador Iván Antón. Ayuda también que Linux, como dice Enrique Barreiro, "se asocia a algo exclusivamente técnico, de informáticos, mientras que Google es algo que los usuarios utilizan todos los días", y que ya está asumido por los ciudadanos.
La estrategia de Google de lanzar primero su sistema operativo a los miniordenadores portátiles o netbooks, puede ser según Rafael Fernández Calvo, miembro de la junta directiva de ATI (Asociación de Técnicos de Informática), una "buena ofensiva de marketing". Primero, porque los netbooks tienen poca capacidad de procesamiento, y Google Chrome consume menos memoria que Windows Vista, y segundo, porque puede servir de prueba para impulsarlo después a los ordenadores de sobremesa. También ayuda que la interfaz del producto de Google sea más sencilla y manejable que Windows, y que tratarse de software libre el precio de los ordenadores se reduzca en un 10%.
Las previsiones positivas para Google Chrome se incrementan si tenemos en cuenta el éxito de los productos de la empresa. Sólo en Estados Unidos, Google capta el 60% de las búsquedas en Internet, y su nuevo navegador, lanzado el pasado otoño, aunque con solo un 1,8 % del mercado, ha alcanzado esa cuota de forma mucho más rápida que otros navegadores como Firefox. Ahora, sólo queda esperar para saber si Google Chrome es capaz de destruir el dominio de Windows en el mercado.