ÁGATHA DE SANTOS - VIGO
Fueron de los primeros que vieron a U2 en su gira mundial "360º" y repetirían hoy sin dudarlo. "Fue un pasadón", asegura Julio Asorey, que ayer por la tarde rememoraba con sus amigos –fue con un grupo de diecisiete personas– el primer concierto de Bono y los suyos en el Camp Nou mientras esperaba el avión de vuelta a Santiago. "Fue todo un espectáculo de luz y color, con ese megaescenario", recuerda este fans con voz afónica.
Asorey grabó más de 45 minutos de concierto desde las primeras filas, en la zona de abajo. "Estuvimos a unos cinco metros de la estructura –la plataforma de cuatro patas que a 50 metros sobre el suelo, alberga el escenario circular– y vimos el concierto perfectamente", comenta este seguidor, de 31 años, que ya vio a la banda irlandesa en 2005 en San Sebastián.
"Éste fue mucho más impresionante porque fue todo un espectáculo, súper preparado y ensayado, y con una acústica impresionante, algo que estos sitios tan grandes no siempre se da", asegura.
Natalia González, otra de las integrantes de este grupo, se quedó impresionada con el ambiente que se vivió en el Camp Nou. "Había un ambientazo y el grupo lo dio todo. Yo fue a verlos a Madrid hace doce años y Bono me gustó mucho más en éste. No sé si fue porque empezaba la gira, pero yo le vi mucho mejor", explica esta joven, a quien también fascinó la pantalla gigante rotatoria y la estructura del escenario.
"Nosotros cogimos localidades de grada y lo vimos muy bien", asegura. Cerca de 96 euros pagó por la entrada, adquirida a través de internet el mismo día que salieron a la venta.
"Eran un poco más caras, pero queríamos verlo bien. Bono se movía por todo el escenario. Fue increíble. Y luego las luces proyectadas hasta el infinito. Parecía como si estuvieses en el aire", comenta González, que reconoce que este concierto ha hecho que vuelva a entusiasmarse por la banda irlandesa.
"El último disco no me gustó mucho. Cogí las entradas para recordar y ahora estoy igual de entusiasmada que antes", comenta esta joven de 31 años.
La banda sorprendió a los 90.000 asistentes con una conexión en directo con la Estación Espacial Internacional, que duró unos cinco minutos, según recuerda Asorey. "Bono les pregunto si la tierra era redonda y uno de los astronautas le contestó que eso era un secreto", evoca.
Chiqui González también estuvo en el concierto de San Sebastián de 2005. "Me esperaba un concierto espectacular porque son U2, pero aún así me sorprendió. Lo dieron todo", afirma este santiagués. A su amigo Germán González también le impactó el escenario. "Era enorme, al igual que la pantalla. Además, fueron puntuales y Bono cantó muy bien. Interpretaron nueve temas del nuevo disco y luego del resto. Dos horas y veinte minutos de concierto. Una pasada", comenta entre risas.
Para el vigués Iván Varela, de 36 años, que fue a Barcelona con otros cinco amigos, el concierto del Camp Nou fue el cuarto de la banda irlandesa al que fue. Y le gustó el concierto – "fue espectacular", asegura– aunque no le convenció el escenario. "Se suponía que con ese escenario de 360º los verías todo el tiempo, pero los que estábamos en los laterales y casi al final los teníamos de lado o de espaldas porque apenas se movía. Ellos (los músicos de U2) tenían una especie de corredor, pero pocas veces lo empleaban. Lo único que era circular era la pantalla. Ésta sí era de 360º", comenta Varela, que reconoce que por el precio que le costó la entrada, 170 euros, esperaba algo más. "La idea era buena, aunque no dio el resultado previsto. Ahora, es un escenario al que sólo puede tener acceso alguien como U2", matiza.