F. FRANCO - VIGO
Y si el año pasado, más o menos, pasó por Club FARO su Fesser con un libro sobre América, la otra mitad de su carne humorística, ahora lo hizo la otra media, Juan Luis Cano, con el suyo, “La funeraria” (Espasa), en bandolera. Un trabajo de memoria teñido de humor, es cierto, aunque a Cano no le gusta que le conviertan el humor en una hipoteca. Por ejemplo, en esta entrevista se muestra amable pero serio.
–Haber tenido una funeraria en su familia ¿dio alas a su sentido del humor negro?
–No creo, a pesar de la funeraria tuve una familia con visión muy positiva, disfrutadora de la vida.
–Estarán los ataúdes en la memoria de su infancia...
–Hombre, no se ponga trágico. Mis abuelos vivían en ella y yo pasaba allí mucho tiempo.
–A lo mejor le sirvió para edulcorar el miedo a la muerte...
–En absoluto. A mi familia le da mucho yuyu el tema de la muerte, incluyendo a la parte que tenía la funeraria.
–Usted hace periodismo con humor pero las cosas en la profesión están para llorar...
–Hay motivos varios pero elegiré uno. Me parece triste que tantos medios se hayan puesto al servicio ya no de ideologías sino de partidos. Y se da por hecho de que si entras a trabajar allí, tienes que coincidir con su causa.
–Peor es el periodismo de acoso rosa...
–Bueno, es que yo eso no lo contemplo como periodismo y ya está. Es como de chiste. Y ya no es sólo esos chavalillos colgados del micrófono horas y horas de espera para hacer preguntas sin respuesta. Es también el espectáculo que dan en el plató esa mierda de personajillos que hablan de sociedad.
–Y ahora vivimos colgados de internet...
–Internet es un instrumento maravilloso pero tiene sus riesgos. Antes te tenías que buscar la vida para obtener información, un simple perfil de un personaje que te pidieran; ahora estos ponen su nombre en Internet, rastrean, hacen apaños, copian y vierten. Y sin moverse de la mesa pero a veces ni filtran...
–No me diga que no se metió en la galaxia Facebook esa...
–Pues no, me invitan mucho pero yo soy de los de Face to Face.
–Andamos casi en los 5 millones de parados ¿Perderemos el sentido del humor?
–La risa va por barrios pero creo que, históricamente, el español ha aprendido a utilizar el humor para sortear su propia desgracia.
–En donde usted es ecologista es en Torrelodones...
–Lo que soy en Torrelodones es vecino y afectado desde que creé con otros un partido político. Empezamos como plataforma en defensa del medio ambiente visto lo que pasaba por allí y que se lo estaba cargando todo para construir.
–Y luego fueron partido político...
–Eso fue cuando vimos que se querían cargar un bosque para hacer campo de golf, centro comercial, chalés... Nos presentamos en las últimas municipales y nos quedamos a 60 votos de la Alcaldía. Somos la mayor oposición y lo que estamos aportando ahí, a base de disgustos y trabajo, es que ese pueblo comience a darse cuenta de que no todo vale. Que la transparencia en política es fundamental. Y que un pueblo no puede ser coto privado de nadie.
–¿Le compensa mojarse?
–Compensa por la moral propia y por la gente. Frustrante ha sido porque nos han dado varapalos y nos atacan de la manera más brutal, entre otras cosas porque tienen detrás un partido muy grande, el PP. Pero estamos consiguiendo cosas porque tenemos gente conocida y preparada.
–Ya es fuerte lo suyo. Taurino y, encima, lo proclama. Pero si están hasta contra el toro de Osborne...
–Soy aficionado a los toros y creo que, a pesar de la violencia estética, la fiesta tiene unas connotaciones culturales grandes. Pero yo respeto a los antitaurinos aunque muchos no sepan qué hay más allá de la fiesta.
–Bueno, está la variante toro Osborne de cartón...
–Eso hay que mantenerlo, macho, porque es parte del paisaje de España. Si viajas por esas carreteras y no ves el toro parece que falta algo.