CINE

Chen Kaige vuelve a retratar la ópera china con un homenaje a Mei Lanfang

05.12.2008 | 17:13

Quince años después de su éxito mundial con "Adiós a mi concubina", el cineasta chino Chen Kaige vuelve a relatar el tortuoso camino que la Ópera tradicional china vivió en el siglo XX con "Mei Langfang", una película que homenajea a uno de los artistas más singulares de la historia del país asiático.

Protagonizada por Leon Lai, y con Zhang Ziyi ("Héroe", "Memorias de una Geisha") en el elenco de estrellas, la nueva película de Chen Kaige, que se estrena hoy en los cines chinos, cuenta la historia de Mei Langfang (1894-1961), el gran maestro de la Ópera de Pekín, primero que supo sacar este arte de la aislada esfera cultural china para hacerlo famoso en todo el mundo.

Especialista en papeles femeninos, ya que en aquella época sólo los hombres podían actuar en la ópera china, Mei se codeó con los grandes genios del cine y el teatro de principios del siglo XX, desde Charlie Chaplin a Bertolt Brecht, y es toda una leyenda en el país asiático, donde le tocó vivir una de las épocas más turbulentas de la historia china.

En su nueva obra, como en "Adiós a mi concubina" (Palma de Oro en Cannes en 1993), el pequinés Chen cuenta el devenir de la Ópera de su ciudad -la forma más conocida de la ópera tradicional china- durante los años en que China sufrió la caída del sistema imperial o la invasión de Japón, entre otros hechos.

De aquella época, se recuerda sobe todo cómo Mei se negó a actuar durante los nueve años que China estuvo invadida por las tropas japonesas, entre 1937 y 1945, lo que le convirtió en uno de los símbolos del nacionalismo chino en aquellos años difíciles.

Mei, predestinado para triunfar en la ópera -provenía de una familia que durante generaciones se había dedicado a ese arte dramático- debutó a los 11 años y durante su medio siglo de carrera encarnó a todos los personajes femeninos del "jingju" (como se conoce a la ópera en mandarín), desde concubinas y emperatrices a diosas o mujeres soldado.

La compañía de Mei fue la primera en llevar la Ópera de Pekín a otros países, como Japón, Estados Unidos -donde se codeó con Douglas Fairbanks o Mary Pickford- y la Unión Soviética.

También se le considera como una gran influencia para el teatro de Bertolt Brecht, quien quedó muy impresionado con la ópera china cuando vio las actuaciones de Mei en Moscú.

Mei Langfang influyó al mismo tiempo en la renovación de la ópera china y la introducción de elementos occidentales en sus canciones y danzas:
De sus creaciones se recuerda especialmente el baile con espadas que introdujo en la ópera "El conquistador Xiang Yu dice adiós a su concubina", que inspiró el nombre de la famosa película de Chen Kaige.

También la introducción en la ópera china del violín de dos cuerdas, el "erhu", instrumento estridente que hoy día no puede faltar en ninguna representación de este arte singular.

La negativa de Mei a actuar para los comandantes japoneses que ocuparon Pekín en 1937 le condenó a ser un vagabundo hasta 1949, cuando, con la llegada del régimen comunista, su imagen fue rehabilitada y se le otorgaron varios cargos culturales, entre ellos el de director del Teatro de la Ópera de Pekín.

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