Punto de Vista

El nieto de Oscar Wilde cree que el autor crea aún incomodidad en Inglaterra

01.11.2008 | 13:42

Merlin Holland cree que el autor irlandés aún crea incomodidad en Inglaterra, donde no se le ha rehabilitado al cien por cien más de un siglo después de ser considerado culpable en un famoso juicio en el que fue acusado de indecencia grave por actos homosexuales.

En una entrevista con Efe, Merlin Holland ha explicado que cuando el año 2000 colaboraba en la preparación de una exposición en la National Library de Londres para conmemorar el centenario de la muerte de su abuelo, no se pudieron encontrar patrocinadores para la misma a pesar del "respeto" que considera suscita como escritor, poeta y dramaturgo.

Holland, también escritor, biógrafo y editor de la correspondencia de Wilde, ha recogido en su último libro, "El marqués y el sodomita", el juicio al que fue sometido su famoso antepasado en 1895 cuando fue acusado por el padre de uno de sus amantes, Lord Alfred Douglas, conocido como Bosie, de sodomía.

Detalles hasta ahora inéditos del juicio y las declaraciones de Oscar Wilde en el mismo forman parte de "El marqués y el sodomita", que ha supuesto una "búsqueda muy detallada y ampliada" de lo que sucedió y que se asemeja, a juicio de Holland, a los procesos que vivieron Flaubert y Baudelaire en Francia hacia 1857, cuando fueron acusados de atentar contra la moralidad por sus obras.

"Al principio del juicio -precisa- Wilde se muestra sumamente confiado y seguro de él mismo, una actitud que tiene que ver con su éxito como dramaturgo, y se comporta en el juicio casi como un actor, con arrogancia, e incluso hace bromas".

Tras la pregunta de un abogado "¿Besó al chico?", el autor contesta con un "No, no, era demasiado feo", todo cambia y el escritor se da cuenta de que esta frivolidad le ha perjudicado.

A diferencia de Flaubert y Baudelaire, Wilde fue considerado culpable en el juicio y condenado a dos años de trabajos forzados en prisión, de donde salió arruinado material y espiritualmente.

Exiliado en París, falleció en esta ciudad el año 1900 con el nombre falso de Sebastian Melmoth y sin volver a ver a sus dos hijos, Cyril y Vyvyan (padre de Merlin Holland), cuya madre cambió su apellido para evitar su estigmatización en Inglaterra.

Su nieto ha continuado utilizando el apellido Holland porque "soy más hijo de mi padre que nieto de mi abuelo" y no por vergüenza de la herencia de Wilde, quien aún tiene "una imagen de persona controvertida pero irresistiblemente atractiva a la vez" en Inglaterra.

Una muestra de que no se ha normalizado la imagen del dramaturgo es que cuando se publicó "El marqués y el sodomita" los periódicos 'respetables' británicos, asegura Holland, no mostraron interés en hacer una reseña mientras que los independientes sí apostaron por publicar la información, aunque incidiendo en los aspectos escandalosos del proceso judicial.

"Por el contrario -añade- en Francia y en Alemania les fascinó la autodefensa del artista y de su obra", compuesta por numerosas obras en prosa, como "El retrato de Dorian Gray" (su única novela, 1891); "El crimen de lord Arthur Saville y otras historias" (1891) y el famoso "El fantasma de Canterville", parodia de los relatos de terror escrito en 1887; cuentos, poemas y teatro, como "Salomé" (1894), y "La importancia de llamarse Ernesto" (1895).

Marlin Holland destaca también artículos que escribió sobre la educación de los pobres, la emancipación de las mujeres y la independencia de Irlanda, donde Oscar Wilde nació el año 1854, que permitirán a su nieto realizar varios programas sobre la figura del escritor para la radio de la BBC.

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