Barcos de recreo, pesqueros y mercantes causan el ruido submarino en Galicia

Las zonas de más contaminación en las Rías Altas son A Coruña y Malpica y en las Rías Baixas, Vigo, Vilagarcía e Illa de Arousa

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Barcos de recreo, pesqueros y mercantes causan el ruido submarino en Galicia
Barcos de recreo, pesqueros y mercantes causan el ruido submarino en Galicia fdv

EUROPA PRESS La intensidad más alta de ruido submarino en las costas gallegas se produce por embarcaciones de recreo, pesqueros y mercantes, según refleja el primer mapa acústico del noroeste de España realizado por La Caixa.

En la zona de las Rías Altas, destaca el área de A Coruña cuyo nivel de contaminación acústica se considera medio-bajo (inferior a 130 decibelios), así como la de Malpica por la presencia continuada de actividades pesqueras. El mapa además refleja que estos valores aumentan en verano por las embarcaciones de recreo en particular en el área de Sada, una contaminación acústica que coincide con la presencia de cetáceos, aunque sólo el delfín mular presenta poblaciones importantes donde los niveles acústicos son los más elevados.

En la zona de las Rías Baixas destaca el área de Vigo cuyo nivel de contaminación acústica presenta los niveles de ruido submarino más elevados de toda la zona de estudio (inferior a 150 decibelios), así como las de Vilagarcía e Illa de Arousa por la presencia continuada de actividades pesqueras.

Estos valores aumentan en verano con las de recreo en particular en las rías de Vigo, Pontevedra y Arousa. Esta contaminación acústica coincide con la presencia de cetáceos en la entrada y salida de las Rías, tales como los delfines mulares o las marsopas comunes.

El director de Area de Negocio de La Caixa en A Coruña, José Carlos Cobas; Miquel Vilagut, del departamento de Medio Ambiente de la Obra Social La Caixa; y Josep Alonso, coordinador de la campaña científica, presentaron hoy en A Coruña los resultados del proyecto de investigación realizado en aguas de las Cornisa Cantábrica y Atlántica durante la primavera de 2008 en el marco del programa 'La Caixa a favor del mar'.

Estudio

A lo largo de cuatro meses, el Ibero, velero científico del programa, recorrió 1.130 millas náuticas por todo el litoral de Euskadi, Cantabria, Asturias y Galicia, realizando mediciones de los niveles de ruido submarino en 115 estaciones acústicas desde Ondarribi (Euskadi) a La Guardia (Galicia). El estudio se centra en estudiar la incidencia del ruido en las comunidades de cetáceos que habitan la zona, y en fijar las bases para poder realizar comparaciones futuras con las que poder controlar la amenaza que supone la contaminación acústica para estos animales.

Durante el desarrollo del proyecto se han llevado a cabo siete campañas marinas de medición acústica y de avistamiento de cetáceos. En ellas se han realizado grabaciones continuadas mediante hidrófonos (micrófonos submarinos) de arrastre, además de las realizadas en 115 estaciones acústicas fijas (45 de ellas en Galicia). La investigación consta de 365 horas de registros.

En concreto, en Galicia las estaciones acústicas fijas muestreadas han sido: Ribadeo, Burela, Viveiro, Cabo Ortegal, Estaca de Bares, Cedeira, Ferrol, Ría de Betanzos, A Coruña, Caión, Malpica, Ponteceso, Laxe, Muxía, Fisterra, Corcubión, Carnota, Muros, Porto do Son, Ribeira, Vilagarcía, O Grove, Ría de Arousa, Sálvora, Ons, Sanxenxo, Combarro, Pontevedra, Ría de Pontevedra, Marín, Costa da Vela, Cíes, Barra, Cangas, Moaña, Ría de Vigo (en cuatro puntos), Vigo, O Bao, Panxón, Baiona, Oia, A Guarda. En total se han obtenido 105 horas de grabaciones submarinas en aguas gallegas.

Las grabaciones del tráfico marítimo y de ruido ambiental en las diferentes estaciones acústicas ponen en evidencia que los puertos más importantes, Bilbao, Santander, Gijón, A Coruña, Vigo; coinciden con las áreas más contaminadas acústicamente. No obstante, el estudio también ha registrado los sonidos en zonas con menor intensidad de tráfico marítimo con el objeto de poner en evidencia las diferencias existentes entre estas y las de más ruido. La investigación también constata que el área de influencia de los focos principales de contaminación acústica se extiende hasta las cuarenta millas náuticas a su alrededor.

La aplicación gráfica de los resultados consta de tres partes: tránsito, una representación gráfica del volumen de tránsito en los principales puertos situados en el norte peninsular, donde se refleja la intensidad de ruido en las diferentes estaciones acústicas; acústica, la sección de acústica representa gráficamente las características acústicas de las cinco tipologías de embarcaciones que emiten sonido: ferrys, mercantes, pesqueros, veleros y yates.

También se incluye la tipología de 5 especies representativas que habitan en las aguas del Cantábrico y Atlántico; simulación, en este apartado se recogen los sonidos reales de los emisores, ya sean las embarcaciones o bien los cetáceos y se puede constatar el enmascaramiento del sonido de los animales por el ruido causado por las embarcaciones.

Lesiones

Los resultados de la investigación ponen de manifiesto que ferrys (170 dB) y cargueros de gran tonelaje (186 dB) emiten los niveles de sonido submarino más elevados. Además, los cargueros pueden considerarse las embarcaciones más contaminantes acústicamente por el tipo de propagación del sonido que emiten: propagación más lenta, más lejana y más permanente del ruido en el medio.

Aunque existen relativamente pocos estudios de los niveles de tolerancia máxima y de producción de lesiones en los cetáceos por efecto de un sonido submarino mantenido, la mayoría de ellos coincide en situar en 180 decibelios el máximo tolerable de exposición continuada para estos animales sin generar lesiones irreversibles.

Durante toda la estancia del Ibero en aguas del norte peninsular, se han realizado unas ochenta horas de campañas de avistamientos de cetáceos, habiéndose observado a seis especies distintas: rorcuales, cachalotes, yubartas, calderones comunes, delfines comunes y delfines mulares.

En Galicia, destacan especialmente los diferentes avistamientos de delfines mulares y marsopas realizados en la zona de las Rías Baixas, que debido a la proximidad de la zona protegida del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, supone un reservorio biológico para la conservación de estas dos especies amenazadas.

 
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