Artes escénicas

Verdi y Mozart cambian el Teatro Real por la cárcel de Soto del Real

14.07.2008 | 18:01

La música de Verdi o Mozart se podrá escuchar a partir de hoy tras los muros de la cárcel madrileña de Soto del Real gracias a los conciertos y talleres que contempla el convenio alcanzado por el Teatro Real, Instituciones Penitenciarias y el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM).

En virtud de esta iniciativa, presentada hoy en el salón de actos del centro penitenciario, los internos de Soto del Real podrán disfrutar durante los próximos cuatro años de la música clásica y la ópera a través de diferentes iniciativas didácticas encaminadas a "fomentar la cultura social de los reclusos", ha señalado la subdirectora de Música y Danza del INAEM, Marta Cureses.

Junto a ella se encontraban también en el centro penitenciario, su director, Julián Maíllo, el director general del Teatro Real, Miguel Muñiz y la subdirectora general de Tratamiento y Gestión Penitenciaria, Concha Yagüe.

Ellos han presenciado, al lado de unos 300 reclusos, la primera de las acciones de este acuerdo pionero: el concierto protagonizado por los 26 músicos de la Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid) y la Orquesta Escuela de esta formación.

Era la primera vez que una orquesta española actuaba en un centro penitenciario y las piezas de Mozart y Edward Grieg elegidas para la ocasión parecían ser del gusto del público, que al final del acto no dudó en ponerse en pie para aplaudir.

"Me fascina la música clásica, me transmite tranquilidad y paz", señalaba a EFE Ana Karen, una de las internas de Soto del Real que, como muchos otros, encuentra en la música una vía de escape frente a la privación de libertad.

"Soy una de las cantantes de la 'Soto Bing Band'", explicaba en referencia a la agrupación musical integrada por internos que desde hace tres años pone ritmo en la cárcel con sus actuaciones mensuales.

No era la única que disfrutaba del concierto en el salón de actos, pues muchos de los presentes destacaban su pasión por la música o, simplemente, su alegría por una actividad que "acerca la calle, se sale de la rutina y te permite expresarte", destacaba Augusto.

"En una situación de reclusión la música es compañera fiel para vencer la nostalgia y la tristeza", ha explicado en el acto previo al concierto Concha Yagüe, quien también ha mostrado su deseo de que esta "pequeña gran historia de amor", como ha calificado el acuerdo, sea tan solo el prólogo de un proyecto pedagógico prorrogable en el espacio y en el tiempo.

Mañana, en Soto del Real se proyectará "La Traviata", de Verdi, en el marco de la clase impartida por el profesor pedagogo José Luis Gil. Él será también el encargado de dirigir el taller de ópera que arrancará en octubre y que, además de dar las claves básicas para disfrutar de la música clásica, promoverá la "participación activa de los internos con predisposición a la música y el teatro", ha subrayado Cureses.

A la vista de la respuesta de hoy, las plazas van a estar reñidas. "Somos unos privilegiados porque aquí nos brindan la oportunidad de aprovechar nuestro tiempo y de disfrutar de cosas que en la calle no hubiéramos hecho", explicaba a EFE David, uno de los internos que, a su afición por la música, suma las reuniones del "Club de lectura" y sus estudios universitarios a través de la UNED.

Estas acciones respaldan las palabras del director del centro penitenciario al señalar que "la cultura es liberadora".

 
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