Innumerable oferta

Los mayores disfrutan como niños en la Feria del Juguete de Tokio

19.06.2008 | 15:22

La Feria del Juguete de Tokio abrió hoy sus puertas con una innumerable oferta de productos estrafalarios y dedicada a un público más bien crecido, para el que se han diseñado desde novias robot hasta karaokes portátiles.

Dicen que los juguetes son para los niños pero en Japón, donde la tasa de natalidad disminuye y la población envejece a pasos agigantados, eso no es tan evidente.

En esta feria, que el año pasado recibió a 111.619 visitantes, tienen un especial protagonismo los juguetes destinados a los mayores, un público con poder adquisitivo propio y con intereses diferentes a los más pequeños.

En esta línea, el fabricante de juguetes Sega Toys ha desarrollado su "Doncella Eterna Actualizada", una muñeca robot de formas sinuosas y actitud seductora conocida entre sus admiradores como EMA, que hasta propina besos.

"Ese juguete está destinado principalmente al público masculino adulto", dijo a Efe uno de los representantes de Sega Toys, que precisó que no tienen pensado sacar la versión masculina de su particular damisela, que cuesta unos 115 euros.

La popularidad de EMA, conocida también como la "novia robot", ha superado las expectativas de su fabricante, que espera vender 10.000 unidades anuales después de recibir más de 200.000 mensajes de interesados al anunciar el lanzamiento por internet.

Otra de las grandes pasiones de los japoneses, el karaoke, también tiene cabida en la feria, que se celebrará hasta el domingo en el inmenso centro de conferencias Tokyo Big Sight.

Para una ciudad como Tokio, en la que un alto porcentaje de los jóvenes viven solos y las grandes distancias hacen difícil encontrarse con los amigos, la juguetera Takara Tomy ha inventado su mini karaoke portátil.

Este particular invento se venderá a partir de octubre en varios colores por cerca de 10.500 yenes (unos 62 euros), aunque por el momento la empresa que lo comercializa sólo ha incluido canciones niponas.

Japón es conocido por su modernidad, pero el mercado nipón de juguetes, el segundo mayor del mundo detrás del estadounidense, mostró también su aprecio por productos más tradicionales.

Eso sí, fabricados con tecnología puntera y con los diseños más avanzados.

Hoy en la muestra era fácil encontrar juegos de construcciones, yoyós, peluches, dispositivos teledirigidos y otros productos a los que los japoneses han dado la posibilidad de un "revival".

Un ejemplo es un perro de peluche en tamaño real, capaz de obedecer hasta seis órdenes diferentes de su dueño y agradecer las caricias como un can de verdad, con ladridos incluidos pero sin tener que sacarlo a la calle.

La Feria del Juguete, que congrega a 115 compañías japonesas y 19 extranjeras, es una prueba de fe para los que creen que todo está ya inventado.

La mayoría de los productos se basan en ideas sencillas como un cronómetro que mide la exactitud del usuario o un dispositivo conocido como "puchi puchi" que imita el sonido que se provoca al explotar las burbujas de los envoltorios.

Los personajes de dibujos animados (anime), como los Pokemon, o los protagonistas de series míticas como los Power Ranger también están presentes en una muestra en la que sus promotores quisieron entremezclar la modernidad y la tradición.

La industria juguetera japonesa registró en el año fiscal 2007, que finalizó en marzo, ventas por 670.900 millones de yenes (4.017 millones de euros) en el mercado nacional, por encima de los 651.300 millones de yenes (3.900 millones de euros) de 2006.

Sin embargo, durante los tres años anteriores la industria presentó una tendencia a la baja.

La Feria del Juguete espera recibir este año la visita de cerca de 120.000 visitantes durante los cuatro días que permanecerá abierta al público en el Tokyo Big Sight, situado en la isla futurista de Odaiba, en la bahía de Tokio.

 
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