Música

Chambao llega a Chile con un concierto deslucido por las trabas del escenario

18.04.2008 | 12:12

El grupo español de flamenco electrónico Chambao estuvo por primera vez en Chile con un concierto que quedó deslucido por la rigidez que imponía el escenario, un teatro que mantuvo alejados a los músicos de los espectadores y a éstos amarrados en sus asientos.

Con veinte minutos de retraso, La Mari pisó a las 20.50 horas locales del jueves (1.50 GMT) las tablas del Teatro Teletón de Santiago de Chile, donde se tuvo que emplear a fondo para arrancar las palmas de los asistentes y lograr que se levantaran de sus asientos hasta contonearse al ritmo más flamenquillo.

Procedente de Buenos Aires, donde esta semana ofreció dos conciertos, Chambao llegó a la capital chilena para presentar su nuevo disco, "Con otro aire", y los mejores temas de sus anteriores trabajos, como "Flamenco Chill" (2002), "Endorfinas en la mente" (2004) y "Pokito a Poko" (2005).

Descalza sobre el escenario, la vocalista de Chambao dio con "Detalles" los primeros pasos de un recital en el que mezcló palos flamencos, ritmos electrónicos y sonidos de reminiscencia árabe, como los que vibran en las notas de "Mejor me quedo aquí", de su álbum "Caminando" (2001-2006).

Las primeras palmas resonaron en el patio de butacas movidas por "Caprichos de colores", pero a la quinta canción La Mari se plantó y, mientras algunos de sus admiradores le entregaban los más diversos regalos, ella animó al público a cantar, a aplaudir, a levantarse y a bailar, aún a costa de molestar al de atrás.

Con las "Playas de Barbate" los pasillos se llenaron de gente, aunque la mayoría permaneció anclada en sus cómodas localidades, algunas con mejor visibilidad que otras, desde donde podían avistar los movimientos de la cantante, capaz de arropar con la calidez de su voz el escenario más desnudo.

Rodeada por un corro flamenco, Chambao inició con "Camino interior" un viaje por las raíces y las fusiones de este arte que se esconden tras los acordes de "Desconocido", "No te pierdas", "Olvidarme de ti" o la versión de "Volando voy", un homenaje a Camarón.

"Papeles mojados" y "Voces", que claman contra la pobreza y la injusticia, pusieron el grito de guerra en una noche de calma, en la que La Mari echó en falta más entusiasmo y desparpajo entre el auditorio -"es que están muy serios; yo se supone que estoy trabajando, pero tengo unas ganas de cachondeo", espetó-.

Después de dos horas de concierto, Chambao quiso cerrar el telón, pero el público les animó a interpretar dos canciones más, con las que La Mari y sus doce acompañantes se despidieron de Santiago, quizá con la sensación de que un teatro no es el mejor escenario para ofrecer todos los matices de su espectáculo.

 
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