Alumbrado de 367.000 bombillas

La Feria de Abril de Sevilla inaugura su 161 edición marcada por la lluvia

08.04.2008 | 12:21
La tradicional "prueba del alumbrao" ha abierto esta medianoche de manera oficial la 161 edición de la Feria de Abril de Sevilla con el encendido de las 367.000 bombillas distribuidas por el recinto, lo que da paso a una semana de fiesta y diversión. Pese a los chubascos caídos en Sevilla y las rachas de viento, miles de personas se han congregado ante la portada del Real de la Feria para contemplar el encendido de las miles de lámparas y farolillos que iluminan sus quince calles. EFE/Jose Manuel Vidal.
La tradicional "prueba del alumbrao" ha abierto esta medianoche de manera oficial la 161 edición de la Feria de Abril de Sevilla con el encendido de las 367.000 bombillas distribuidas por el recinto, lo que da paso a una semana de fiesta y diversión. Pese a los chubascos caídos en Sevilla y las rachas de viento, miles de personas se han congregado ante la portada del Real de la Feria para contemplar el encendido de las miles de lámparas y farolillos que iluminan sus quince calles. EFE/Jose Manuel Vidal.

La tradicional "prueba del alumbrao" ha abierto esta medianoche de manera oficial la 161 edición de la Feria de Abril de Sevilla con el encendido de las 367.000 bombillas distribuidas por el recinto, lo que da paso a una semana de fiesta y diversión marcada este año, en su inicio, por la lluvia.

Pese a los chubascos caídos en Sevilla y las rachas de viento, pronóstico que se mantendrá hasta el miércoles, miles de personas se han congregado ante la portada del Real de la Feria para contemplar a las 00.00 horas el encendido de las 367.000 lámparas y farolillos que iluminan sus quince calles, todas con nombres de toreros ilustres.

Con miles de sevillanos y visitantes pertrechados de impermeables y paraguas, aunque cerrados porque a medianoche no llovía, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, accionó, como es habitual y acompañado por miembros de la Corporación, el mecanismo que encendió la portada -dedicada este año a un monumento emblemático: el Costurero de la Reina- y todo el recinto ferial.

En el acto intervino la Banda Municipal de Música de Sevilla y, ante la alegría del alcalde, los concejales y decenas de miles de personas, cantaron por sevillanas Los Cantores de Híspalis, en su treinta aniversario, para dar la bienvenida a la Feria.

La lluvia, por el momento, no ha aguado las ganas de fiesta, si bien ha dañado muchos de los típicos farolillos.

A última hora también se ha disipado la mayor preocupación que en estos días han tenido ciudadanos y autoridades, al quedar suspendida la huelga convocada para toda la Feria en los autobuses urbanos tras el acuerdo, ratificado hoy por el 89 por ciento de su plantilla, de seguir las negociaciones con la mediación de la Junta de Andalucía.

Tras el tradicional "pescaíto" en las 1.047 casetas de la Feria, que forman esta semana una ciudad efímera, casi paralela y autónoma, con todos sus servicios (sanitarios, seguridad, bomberos o limpieza, entre otros), el alumbrado ha dado paso al júbilo y la alegría de miles de personas concentradas, un año más, en torno a la portada.

Con 45 metros de altura, 50 de frontal y 180 toneladas de peso, cuenta con casi 25.000 bombillas -este año de bajo consumo- y es el punto central de entrada del recinto ferial, donde se desarrollará hasta la medianoche del domingo esta fiesta internacional.

Aunque muchos sevillanos ya han disfrutado en sus casetas este fin de semana, dando los últimos retoques o de fiesta con amigos y familiares, el alumbrado marca el inicio oficial de la Feria, cuyo recinto, en el barrio de Los Remedios, ocupa en total 1.200.000 metros cuadrados: 450.000 corresponden al Real, 200.000 a la zona de atracciones y el resto a áreas de servicios y aparcamientos.

Entre otras novedades, se ha habilitado un taller para pequeños arreglos de emergencia de trajes de gitana, totalmente gratis por la empresa Molina en un módulo cedido por el Consistorio; un sistema de recogida de aceites de freír para su reciclaje; medidas de ahorro energético; o el reparto de 10.000 pulseras identificativas para niños para facilitar la localización de sus padres en caso de pérdida.

La Feria formará hasta el domingo una pequeña ciudad efímera y autónoma, con todos los servicios públicos e incluso una caseta para los niños perdidos, y su demanda eléctrica equivale a la de un municipio de más de 40.000 habitantes.

Desde mañana se podrá disfrutar del paseo de caballos, que el Ayuntamiento ha vuelto a regular para que los carruajes no colapsen el recinto, donde sólo accederán cada día 700 de los 1.400 coches de caballo con permiso, que rotarán según tengan matrícula par o impar.

Este año el alumbrado se apagará media hora antes, a las 2.30, como medida de ahorro energético y también para adelantar los servicios de limpieza, que, con 385 trabajadores municipales, funcionarán las 24 horas y prevén retirar 1.500 toneladas de basura a lo largo de toda la semana.

La Feria de Sevilla nació con un decreto de la Reina Isabel II del 5 de marzo de 1847 y comenzó como una feria de ganado de tres días creada por dos concejales: el catalán Narciso Bonaplata y el vasco José María Ybarra, en la que se montaban los corrales que luego evolucionarían hasta las actuales casetas.

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