JULIO PÉREZ / VIGO
Mano a mano con una ya abultada lista de firmas, sobre todo valencianas y canarias, Marbar aparece en los censos extraoficiales que las páginas de internet sobre el sector del ladrillo elaboran con las promotoras que, supuestamente, están en quiebra. Claro que en el curioso caso del grupo de Tomiño, con su dueño desaparecido, la ruina y la insolvencia todavía hay que probarlas. Aunque los últimos datos económicos remitidos al Registro Mercantil van dando muchas pistas de lo que pudo ocurrir el pasado ejercicio, el de 2007, en la caja de las cuatro empresas del pequeño imperio creado por Manuel Martínez Barros.
La principal sociedad, Edificaciones Marbar, duplicó las ventas de inmuebles en sólo dos años. Pasó de facturar 4,9 millones de euros en 2004 a más de 9,5 millones en 2006, según el último balance, depositado el pasado mes de octubre. Un incremento que engaña, y mucho, sobre el ritmo que llevaba el negocio del negocio. Sobre sus resultados. Al final, tras el pago, entre otras cosas, de impuestos, material y plantilla -constan 34 empleados-, al bolsillo del empresario llegaba un beneficio muy lejos de hacerle millonario: 48.111,8 euros.
Con las dos firmas dedicadas a la extracción, la transformación y la colocación de piedra hornamental integradas en el grupo empresarial pasaba exactamente lo mismo. Granitos Tebra, fundada en diciembre de 1992 con un capital social de 12.020,24 euros y con una veintena de trabajadores, facturó en 2006 más de 2,3 millones de euros, un 27% menos que las ventas alcanzadas en 2005 y en 2004. El resultado final quedaba reducido a 16.646,87 euros. Oficialmente, tanto en Granitos Tebra como en Edificaciones Marbar, Manuel Martínez Barros figura como administrador único y director financiero de la empresa.
Su hijo aparece vinculado a Granite-99, la otra firma dedicada a la industria de la piedra, con un 5% de las acciones desde noviembre de 2006. El resto, en manos del empresario desaparecido. Las ventas en el último año del que constan datos en el Registro Mercantil ascendieron a 1,26 millones de euros, con un beneficio de poco más de 9.000 euros.
Bajo la tutela de Manuel Martínez Barros hay otra media docena de sociedades, dedicadas también a actividades ligadas a la construcción, la promoción inmobiliaria o los materiales que abastecen al sector -caso de Hormigones Marbar-, pero también algunos ejemplos curiosos de firmas que le permitían diversificar el negocio. Marsan 2004, creada a finales de 2005 con un capital social de 3.010 euros, se dedicaba al comercio al por mayor de materias primas, alimentos, bebidas y tabaco.