DANIEL FERNÁNDEZ / LALÍN
La concentración parcelaria de Vilatuxe, envuelta en polémica desde su afección a terrenos en la Rede Natura, sigue con su quebrosa andadura. El geógrafo lalinense Antonio Presas presentará esta mañana ante la delegación provincial de la Consellería de Cultura en Pontevedra un escrito en el que exige la adopción de medidas de protección urgentes para dos nuevos túmulos, así como los ortosatos y un posible molino de mano que han sido descubiertos en una zona afectada por las obras. En su escrito, extensivo a la Dirección Xeral de Patrimonio, también se reclama que estos bienes sean catalogados e inventariados al tratarse de valores de interés patrimonial para la parroquia lalinense y el concello.
Nulas garantías
El geógrafo, muy crítico con el desarrollo de esta concentración con respecto al patrimonio, insistió en este argumento y acusó a la Consellería do Medio Rural de efectuar esta parcelaria en condiciones de "reducidas ou nulas garantías" para la protección y conservación de los valores arqueológicos. En este sentido, denuncia que en el proyecto no se ha localizado los elementos básicos de carácter prehistórico y que el estudio de impacto ambiental no determina la situación de estos restos. En definitiva, lamenta que no se tengan en cuenta y que la concentración se esté demarcando y ejecutando en base a criterios puramente tecnicistas.
Por ello, señala que se propicia la pérdida de estos yacimientos arqueológicos y que se está dejando a la parroquia en una "situación de desamparo" que le obliga a pedir la intervención de otras consellerías.
Al respecto, enmarca la localización de dos nuevos túmulos que, de no tomarse medidas, se verían afectados por la red de pistas de las parcelaria. Estas dos "mámoas" han aparecido en una zona intermedia que separa las parroquias de Barcia y Vilatuxe y que se localizan, en concreto, entre las aldeas de Ribela y Barciela-A Torre a una altura aproximada de 525 metros. La zona de emplazamiento de estos túmulos se denomina As Bouzas y, según revela el geógrafo, su existencia ya era conocida por los personas de la zona con mayor edad. De hecho, se reconocía a este lugar con el microtopónimo de As Mámoas de As Bouzas.